Las unidades de drones de ataque del llamado “Centro” del ejército ruso anunciaron este domingo la destrucción de varios centros de control de drones pertenecientes a Ucrania en localidades próximas a la ciudad de Dobropolie, en la República Popular de Donetsk. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, los equipos emplearon sistemas de artillería de precisión para neutralizar los puestos de mando que coordinaban los ataques aéreos ucranianos, reduciendo la capacidad operativa de los helicópteros y cuadricópteros de la zona. La información fue difundida mediante un video que muestra explosiones y restos humeantes de estructuras de mando, mientras en el fondo se observan los restos de vehículos blindados destruidos.
En el mismo día, la rama aeroespacial rusa informó haber lanzado bombas de gran calibre, FAB‑500 y FAB‑1500, contra dos puntos de despliegue temporal de fuerzas ucranianas. Estas municiones, de mayor potencia que los proyectiles convencionales, fueron empleadas desde aviones de ataque para impactar instalaciones que, según Moscú, albergaban unidades de artillería y sistemas de defensa aérea ucranianos. Las explosiones generaron cráteres profundos y dejaron una zona de destrucción que dificultará cualquier contraataque inmediato.
El ataque se produce en el marco de una ofensiva rusa que busca debilitar la infraestructura de control de drones, una herramienta clave para las fuerzas ucranianas en la guerra de información y en la realización de ataques de precisión contra posiciones rusas. Expertos militares señalan que la pérdida de estos centros de mando obliga a Kiev a replegar recursos para reconstituir la red de comunicaciones, lo que podría retrasar futuras operaciones aéreas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Ucrania no ha confirmado oficialmente los hechos, aunque fuentes locales indican que varios operadores de drones resultaron heridos y que se está trabajando en la reubicación de los equipos dañados. En declaraciones previas, el alto mando ucraniano había advertido que la destrucción de estos centros representaría un “golpe estratégico” a sus capacidades de defensa.
El conflicto en la región de Donetsk se ha intensificado en los últimos meses, con frecuentes intercambios de fuego y ataques aéreos que ponen en riesgo a la población civil. Organizaciones humanitarias advierten sobre la escasez de refugios seguros y la creciente vulnerabilidad de la infraestructura básica, como hospitales y escuelas, frente a los bombardeos.
A nivel internacional, la comunidad sigue observando con preocupación el aumento de la violencia y la utilización de armamento de gran calibre. Varios gobiernos han reiterado la necesidad de buscar una solución diplomática, mientras que las sanciones económicas contra Rusia continúan en aumento, complicando aún más la dinámica del conflicto.
En resumen, la ofensiva rusa contra los centros de control de drones ucranianos marca un escalón más en la estrategia de desgaste que Moscú está aplicando en el frente oriental, generando incertidumbre sobre la capacidad de respuesta de Kiev y elevando la tensión en una zona ya devastada por años de guerra.
Fuente: RT Español