Tom Hanks, uno de los actores mejor pagados de Hollywood, renunció a su salario de 7 millones de dólares por su trabajo en la película Forrest Gump. Debido al alto costo de producción, tanto el director como el actor principal tuvieron que reducir su salario pactado inicialmente. Hanks no solo se limitó a rebajar su sueldo, sino que renunció por completo al salario fijo pactado con Paramount.
A cambio, pidió un porcentaje de los ingresos brutos desde el primer dólar recaudado. Esta decisión resultó ser la mejor inversión de su vida, ya que la película recaudó más de 677 millones de dólares en todo el mundo y Hanks ganó una cifra estimada en 65 millones de dólares. La carrera de Forrest Gump la pagó Hanks, quien incluso tuvo que poner dinero de su bolsillo para financiar algunas escenas, como la popular escena del personaje corriendo de costa a costa.
La financiación de esta escena no fue la única ocasión en la que Hanks tuvo que rascarse el bolsillo durante el rodaje, ya que el presupuesto era tan ajustado que durante el rodaje, el clima les impidió conseguir una cobertura de seguro para ciertas jornadas, y Paramount se negó a asumir ese nuevo gasto adicional. Hanks y el director Robert Zemeckis volvieron a poner dinero de su bolsillo para pagar el seguro y no parar el rodaje. La apuesta se pagó sola, ya que Forrest Gump se estrenó en julio de 1994 y arrasó en taquilla, recaudando más de 677 millones de dólares en todo el mundo y ganando seis premios Óscar, incluyendo Mejor Película y Mejor Actor para Hanks.
Gracias a su acuerdo de porcentaje bruto sobre los ingresos, Hanks ganó casi diez veces más que el salario que firmó cuando aceptó el proyecto. La fortuna actual del actor se estima en unos 400 millones de dólares, lo que demuestra que su decisión de renunciar a su salario fue la mejor inversión de su vida.
Fuente: Xataka