Al menos tres adolescentes fallecieron este viernes en un tiroteo ocurrido en la Escuela Secundaria Nacional de Banga, en la provincia de Cotabato del Sur, Mindanao. El ataque, que se registró alrededor de las 13:30 hora local, es el tercer caso de violencia armada en una institución educativa filipina desde junio. Las autoridades locales confirmaron que ocho estudiantes resultaron heridos, de los cuales cuatro se encuentran en estado crítico. Todas las víctimas tenían entre 14 y 17 años, según informó el alcalde Albert Palencia.
Según declaraciones del alcalde, el presunto atacante se sentó con sus amigos antes del almuerzo y les dijo que se fueran a casa porque “después del almuerzo ejecutaría su plan”. Los compañeros se rieron, pues el joven era conocido por sus bromas, pero tras la comida comenzó a disparar contra sus compañeros. La balacera dejó diez alumnos heridos antes de que el agresor se quitara la vida, según informó Palencia a Reuters.
El gobernador de Cotabato del Sur, Reynaldo Tamayo, aprovechó la ocasión para hacer un llamado a los propietarios de armas, instándolos a guardar sus armas fuera del alcance de menores. “No podemos depender solo de un puñado de personal de seguridad para proteger a miles de estudiantes; la responsabilidad es de todos”, señaló Tamayo en entrevista telefónica. Además, el gobernador aseguró que la situación está bajo control y que las autoridades continúan informando a la población.
Testigos capturaron imágenes del suceso en redes sociales. Un video verificado por AFP muestra a un hombre cargando a un niño herido en el sidecar de una motocicleta que esperaba fuera del recinto. En otra grabación, una profesora habla en un dialecto local describiendo la presencia de dos atacantes, mientras un estudiante asegura que los agresores no eran parte del personal escolar.
Este episodio se suma a otros dos tiroteos mortales en escuelas filipinas desde junio, cuando en Tacloban murieron tres estudiantes y en Zamboanga un estudiante transmitió en vivo el momento de un ataque antes de suicidarse. Aunque Filipinas cuenta con leyes estrictas de tenencia de armas, persiste la circulación de armas ilegales, lo que complica la prevención de estos hechos.
Las autoridades locales han intensificado los simulacros de respuesta a tiradores activos en las escuelas, una medida que buscaba reforzar la seguridad tras los incidentes anteriores. Sin embargo, la comunidad educativa sigue demandando medidas más efectivas para evitar que tragedias como esta vuelvan a repetirse.
Fuente: Dw