El Ministerio de Defensa de Rusia informó que su ejército lanzó un ataque masivo contra empresas de la industria militar, telecomunicaciones y centros logísticos en las ciudades de Kiev y Leópolis, así como en otras regiones de Ucrania. El ataque se llevó a cabo en la noche del jueves 30 de julio de 2026.
Las Fuerzas Armadas de Rusia utilizaron armas de alta precisión de emplazamiento aéreo, terrestre y marítimo, así como drones, para llevar a cabo el ataque.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que el ataque masivo dejó un balance de 8 muertos, incluyendo tres niños que murieron junto a sus padres en la localidad de Radushne.
Además, decenas de edificios residenciales, negocios e infraestructuras resultaron destruidos o dañados en las regiones de Kiev, Leópolis, Poltava, Járkov, Mikoláyiv, Vínnitsia, Cherkasi e Ivano Frankivsk.
Zelenski urgió a sus aliados que suministren más misiles balísticos para proteger a Ucrania de la amenaza rusa.
El ataque es el último episodio de la guerra entre Rusia y Ucrania, que comenzó en febrero de 2022.
La comunidad internacional ha condenado el ataque y ha llamado a Rusia a cesar las hostilidades.
La situación en Ucrania sigue siendo tensa y se teme que el conflicto pueda escalar aún más.
El pueblo ucraniano sigue sufriendo las consecuencias de la guerra, con miles de personas desplazadas y sin acceso a servicios básicos.
La ayuda humanitaria es necesaria para aliviar el sufrimiento de la población civil.
La comunidad internacional debe seguir trabajando para encontrar una solución pacífica al conflicto.
La guerra entre Rusia y Ucrania es un recordatorio de la importancia de la diplomacia y la cooperación internacional para prevenir conflictos y proteger la paz y la seguridad globales.
Fuente: Dw