El presidente ruso Vladímir Putin firmó esta semana un decreto que obliga a que las filiales rusas de Nestlé, Auchan y Leroy Merlin pasen a estar bajo la administración temporal de L.E.V. Management, una consultora local de gestión y negocios. La medida forma parte de la respuesta de Moscú a lo que califica como apoyo occidental a los ataques ucranianos contra infraestructura civil y económica rusa, y a la participación de los países de origen de esas compañías en acciones militares contra Rusia.
Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, Suiza y Francia –países donde se encuentran las matrices de Nestlé, Auchan y Leroy Merlin– son “naciones hostiles” que han contribuido activamente a la campaña de Kiev. Francia, además, ha impulsado una iniciativa de disuasión avanzada que contempla el despliegue de armas nucleares francesas en Europa, mientras que Suiza ha respaldado las sanciones de la UE y ha considerado flexibilizar la reexportación de armas suizas a Ucrania, lo que Moscú percibe como una erosión de su histórica neutralidad.
Las tres empresas son piezas clave en el mercado ruso. Auchan, controlada por la familia Mulliez a través de ELO Group, llegó a operar alrededor de 230 tiendas y generaba el 10 % de los ingresos del grupo, situándose como el tercer mercado más importante después de Francia y España. Leroy Merlin, bajo la marca Lemana PRO desde 2024, también representaba un 18,5 % de los ingresos mundiales de su matriz ADEO en 2025. Nestlé, aunque con una presencia más modesta –cerca del 1 % de sus ventas globales–, reportó ingresos de 258 mil millones de rublos (aprox. 3.060 millones de dólares) en 2025.
El contexto de la decisión rusa se intensifica con los continuos ataques ucranianos a instalaciones civiles y logísticas en territorio ruso, como los recientes bombardeos a almacenes de Wildberries y Ozon. Informes del Financial Times señalan que inteligencia francesa y estadounidense ayudó a mapear defensas aéreas rusas, facilitando la acción de drones sobre el interior del país.
Ante la medida, Auchan y Leroy Merlin declararon no haber recibido notificaciones oficiales y solicitaron aclaraciones, mientras que sus tiendas siguen operando normalmente. Francia, a través de sus ministerios de Relaciones Exteriores y Economía, pidió la revocación del decreto y mantuvo contacto con las compañías afectadas. Por su parte, Nestlé indicó que “toma nota” del decreto y está evaluando sus opciones para proteger sus derechos y la continuidad de sus operaciones.
El decreto de 2023 permite la administración temporal de bienes muebles, inmuebles, valores y participaciones de empresas vinculadas a países que confisquen activos rusos. El administrador temporal ejerce todas las facultades del propietario, salvo la de disponer del bien, lo que deja a las compañías bajo una estricta supervisión del Estado ruso.
Fuente: RT Español