En el estado de Veracruz, la Secretaría de Salud ha detectado que al menos 40 funerarias funcionan de manera irregular, sin los permisos sanitarios requeridos. La falta de registro y supervisión impide garantizar el cumplimiento de normas de higiene, lo que podría derivar en contagios y problemas de salud para la población. Las autoridades sanitarias iniciaron inspecciones tras recibir denuncias de vecinos y familiares que sospechaban de prácticas inadecuadas en la manipulación de cuerpos y en la gestión de residuos biológicos.
Los funcionarios señalaron que muchas de estas casas funerarias carecen de infraestructura adecuada, como cámaras frigoríficas certificadas, y no cuentan con personal capacitado en protocolos de bioseguridad. Además, se han encontrado casos de uso de químicos no autorizados para la conservación de restos, lo que aumenta el riesgo de contaminación del suelo y del agua. La Secretaría de Salud ha emitido una orden de cierre temporal a diez establecimientos mientras se realiza una auditoría exhaustiva.
El problema no es aislado; expertos en salud pública advierten que la proliferación de negocios informales en el sector funerario responde a la alta demanda y a la falta de opciones accesibles para familias de bajos recursos. Sin embargo, la ausencia de regulación crea un escenario propicio para la aparición de brotes de enfermedades infecciosas, sobre todo en una región donde la dengue y el zika ya representan una amenaza constante. La autoridad estatal ha anunciado la creación de un registro único de funerarias, que incluirá inspecciones periódicas y sanciones severas para quienes incumplan la normativa.
Mientras tanto, organizaciones civiles han pedido al gobierno que implemente medidas de apoyo a los familiares que necesiten servicios funerarios dignos y seguros, sin que tengan que recurrir a proveedores irregulares. Se propone la apertura de un programa de subsidios y la capacitación de emprendedores locales para que cumplan con los requisitos sanitarios, garantizando así la calidad del servicio y la protección de la salud pública.
La Secretaría de Salud también ha lanzado una campaña de información dirigida a la ciudadanía, con el objetivo de que conozcan cómo identificar una funeraria legalmente operativa. Entre los indicadores se incluyen la exhibición visible de la licencia sanitaria, la presencia de personal certificado y la disponibilidad de un plan de manejo de residuos biológicos aprobado por la autoridad competente.
En los próximos días, se espera la publicación de una lista oficial de los establecimientos que cumplen con la normativa y aquellos que han sido clausurados. La medida busca restaurar la confianza de la población y prevenir posibles incidentes sanitarios que podrían derivar en sanciones federales y daños a la reputación del sector funerario en Veracruz.
Fuente: Diario de Xalapa