La reciente suspensión de los derechos partidarios a las diputadas locales morenistas Nayeli Salvatori Bojalil y Elvia Graciela Palomares Ramírez ha puesto bajo la lupa a varios personajes guindas.
Las legisladoras son consideradas la punta de iceberg de un problema endémico de la 4T, donde los verdaderos líderes de la izquierda tradicional fueron apartados por el jet set poblano y los fifís que antes eran priistas, panistas y ahora son morenistas.
Este problema ha llevado a varios a considerar que las dirigencias estatal y nacional, a cargo de Olga Romero Garci-Crespo y Ariadna Montiel, respectivamente, deberían analizar si vale la pena que los escándalos de estos personajes pongan en charola de plata el regreso del panismo.
Mientras tanto, el senador Carlos Lomelí Bolaños busca la candidatura a la alcaldía de Guadalajara sin el apoyo de figuras destacadas, lo que ha generado escepticismo sobre sus posibilidades de ganar.
La elección de la Secretaría Ejecutiva del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Nuevo León también ha generado interés y especulación sobre quién será el próximo titular de este cargo clave en el árbitro electoral.
Fuente: Eluniversal