Irak ha decidido cambiar su estrategia para enviar combustible a través de la región. En lugar de utilizar barcos que deben pasar por el estrecho de Ormuz, el país ha optado por utilizar camiones para transportar combustible a Siria y Jordania. Según datos del Ministerio de Petróleo iraquí, en junio se transportaron un millón de toneladas de fuelóleo en camiones hacia estos dos países. Esta decisión se toma en un contexto de tensión en la región, donde el estrecho de Ormuz es un punto clave para el transporte de petróleo y combustible. El traslado por carretera es más lento y requiere una gran cantidad de camiones para igualar la capacidad de un buque. Cada vehículo transporta unas 20 toneladas en un trayecto de cuatro a seis días hasta los puertos sirios y jordanos, mientras que un barco puede cargar cerca de 300.000 barriles. A pesar de las dificultades, Irak busca diversificar sus rutas de transporte para reducir su dependencia del estrecho de Ormuz. Esta estrategia puede tener implicaciones importantes para la economía y la seguridad energética de la región. La situación sigue siendo monitorizada de cerca por los expertos y los líderes políticos, quienes buscan encontrar soluciones para garantizar la estabilidad y la seguridad en la región.
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