El Departamento de Justicia de la administración Trump presentó este jueves una solicitud de urgencia ante la Corte Suprema de EE. UU. para que autorice al Servicio Postal (USPS) a restringir el envío de boletas por correo. La medida, que busca que el USPS retenga los sobres electorales salvo que los votantes aparezcan en listas aprobadas por los estados, llega a menos de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre. Si se aprueba, millones de estadounidenses podrían quedar sin la posibilidad de votar a distancia, lo que reaviva la polémica sobre la supuesta vulnerabilidad del voto por correo.
Esta petición se produce sin esperar la decisión de un tribunal federal de apelaciones que ya está revisando otra solicitud de emergencia de la Casa Blanca. En esa instancia, la administración busca suspender una orden de una jueza de Massachusetts que, el 27 de agosto, congeló temporalmente la norma de restricción. La estrategia de Trump parece acelerar el proceso judicial para evitar que la corte de apelaciones emita un fallo antes del día de la votación.
La orden ejecutiva firmada por Trump en marzo acusa al voto por correo de generar fraude electoral, pese a la falta de pruebas concluyentes. La directiva otorga a agencias federales un papel sin precedentes en la logística electoral, un terreno que tradicionalmente corresponde a los gobiernos estatales. Entre sus disposiciones, el USPS debe compilar listas de votantes proporcionadas por cada estado y enviar boletas solo a quienes figuren en esos registros, lo que podría excluir a ciudadanos que, por diversas razones, no están inscritos en esas bases.
Los críticos, incluidos grupos de defensa del derecho al voto y una coalición de 23 estados gobernados por demócratas, argumentan que la medida busca obstaculizar la participación de votantes que tienden a usar el correo, predominantemente demócratas. Señalan que la restricción vulneraría la Constitución al interferir con la manera en que los estados administran sus elecciones y al crear barreras discriminatorias.
Mientras tanto, Carolina del Norte se prepara para ser el primer estado en distribuir masivamente boletas por correo este viernes, un paso que podría definir el equilibrio de poder en el Congreso. La decisión del Supremo será crucial, pues ya había anulado previamente otra orden de Trump por cuestiones procesales, sin pronunciarse sobre su legalidad sustantiva.
El escenario político se intensifica: si la Corte Suprema otorga la autorización al USPS, la campaña electoral de 2026 podría verse marcada por denuncias de supresión de voto y litigios adicionales. Por el contrario, un rechazo mantendría el statu quo y obligaría a la administración a buscar otras vías para limitar el voto por correo, manteniendo la incertidumbre en el panorama electoral nacional.
Fuente: Dw