La fusión nuclear es un proceso físico en el que dos núcleos atómicos ligeros se fusionan para formar un núcleo más pesado, liberando grandes cantidades de energía. Esta reacción es la que alimenta al Sol y es considerada una fuente de energía limpia y segura.
La comunidad científica ha centrado sus esfuerzos en una reacción específica: la fusión de dos isótopos pesados del hidrógeno, el deuterio y el tritio. Cuando estos isótopos colisionan con la energía cinética adecuada, se fusionan para crear un núcleo de helio-4 y expulsan un neutrón libre.
La densidad energética de este proceso es difícil de magnificar, ya que la fusión de todos los átomos presentes en un litro de una mezcla de deuterio y tritio generaría la energía equivalente al consumo de una vivienda media durante todo un año.
La fusión nuclear se diferencia de la fisión nuclear en que no existe una reacción en cadena, lo que la hace más segura. Además, el plasma en un reactor de fusión es un entorno extremadamente frágil, y la cantidad de combustible presente en la cámara de vacío en un instante dado es microscópica.
La fusión nuclear tiene como residuo directo el helio, un gas noble inerte que no es tóxico, ni radiactivo, ni contribuye al efecto invernadero. El único desafío radioactivo en un reactor de fusión proviene de la activación de los materiales estructurales del reactor.
Fuente: xataka