Inicio TecnologiaEl coleccionista gallego que llena series como ‘Fariña’ con su almacén de recuerdos

El coleccionista gallego que llena series como ‘Fariña’ con su almacén de recuerdos

por editor
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En Borreiros, un pequeño pueblo de la comarca de Gondomar, Galicia, se esconde una nave que parece sacada de una película de época. Alberto Cancela, conocido como “o Bola”, ha convertido ese espacio en un verdadero museo de objetos que van desde radios de válvulas y quinqués de cristal hasta un Jeep militar de 1942 que participó en el desembarco de Normandía. La colección, que se extiende también a almacenes en Vigo y Baiona y al desván de su casa en Praia América, supera los miles de ítems y se ha convertido en una fuente inagotable para la industria audiovisual.

Cancela, de 60 años, asegura que su afición comenzó al nacer y que hoy dedica la mayor parte de su tiempo a catalogar y trasladar piezas. Su familia, sin embargo, no comparte el entusiasmo y él teme dejarles una “herencia mala” compuesta por naves repletas de objetos sin valor aparente. La preocupación lo lleva a cuestionarse qué sucederá con su acervo cuando ya no pueda seguir gestionándolo.

El negocio ha encontrado un nicho lucrativo: productores de cine y televisión buscan en su almacén elementos de ambientación auténticos. Radios de madera, lámparas vintage, vehículos de los años 70 y 80, e incluso una botella de Viña Tondonia o un anisado Vicente Bosch han aparecido en series como “Fariña”, “A praia dos afogados” y “Romería”. Los encargados de producción describen a Cancela como un tesoro ambulante que les brinda objetos que, de otro modo, serían imposibles de encontrar.

Más allá del aspecto comercial, la historia plantea un dilema legal. En Galicia, la normativa civil permite pactos sucesorios de mejora, que adelantan la transmisión de bienes sin que se consideren donaciones, evitando así una carga fiscal mayor. Cancela podría reservar la nave de Borreiros a sus hijos mediante una escritura pública, beneficiándose de una reducción de hasta un millón de euros en el impuesto de sucesiones.

Sin embargo, la legislación española en otras comunidades varía: en Aragón la exención llega a 500.000 euros, en Andalucía el primer millón está libre de impuesto, mientras que en Castilla‑La Mancha la bonificación puede alcanzar el 100 % bajo ciertos límites. Estas diferencias hacen que la planificación sucesoria sea compleja y que muchos coleccionistas, como Cancela, se enfrenten a decisiones difíciles.

El caso de “o Bola” ilustra cómo el coleccionismo, más allá de la pasión personal, puede convertirse en una industria de apoyo a la producción audiovisual y, al mismo tiempo, generar retos fiscales y familiares. La solución podría pasar por profesionalizar el servicio, como hacen empresas de Vigo que restauran y caracterizan mobiliario para cine, garantizando que el legado de objetos históricos continúe siendo útil y rentable.

En última instancia, la historia de Cancela muestra que, cuando el pasado se vuelve recurso, la gestión adecuada de la herencia puede transformar una acumulación caótica en una oportunidad económica y cultural para toda la región.

Fuente: xataka

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