La alcaldesa de Acapulco, Abelina López, tomó la palabra al concluir la ceremonia en la que se oficializó a Beatriz Mojica como nueva coordinadora estatal del partido Morena en Guerrero. López, quien había sido una de las aspirantes al cargo, calificó el nombramiento de “la crónica de una muerte anunciada” para la organización en el estado, señalando que el proceso interno mostraba claros indicios de conflicto y descontento.
En su intervención, la mandataria de la capital veracruzana dejó claro que no se sentía derrotada pese a haber perdido la encuesta interna que definió al candidato. “Traigo pueblo”, afirmó, recordando a sus seguidores la masiva movilización de más de 100 mil personas que acudieron al segundo informe de la presidenta nacional, Claudia Sheinbaum. López utilizó esa cifra como evidencia de su apoyo popular y como contrapeso a los resultados internos que, según ella, fueron manipulados.
El discurso de Abelina López estuvo acompañado por consignas de sus simpatizantes, quienes corearon “¡Ella no es chapulina!” mientras la alcaldesa negaba cualquier señal de abatimiento. En su defensa, la dirigente señaló que los resultados de la encuesta interna fueron mostrados en privado y que no había dado cifras exactas, insinuando que los números oficiales no reflejaban la voluntad real de la militancia.
El nombramiento de Mojica, sin embargo, no ha sido bien recibido por una facción importante del partido en Guerrero, que ve en la designación una imposición de la dirigencia nacional. Los críticos argumentan que la decisión vulnera la democracia interna del partido y podría debilitar la capacidad de Morena para competir en las próximas elecciones estatales y federales.
Por su parte, Beatriz Mojica, quien asumió el cargo con el respaldo de la dirigencia nacional, ha pedido unidad y ha invitado a todos los sectores del partido a trabajar conjuntamente para fortalecer la agenda progresista en el estado. En declaraciones posteriores, aseguró que su objetivo principal será consolidar la organización y evitar fracturas que perjudiquen la imagen de Morena.
El episodio refleja una tensión creciente dentro de Morena a nivel estatal, donde la disputa por cargos de liderazgo se vuelve cada vez más visible. Analistas políticos señalan que la forma en que se resuelva este conflicto interno podría influir significativamente en la capacidad del partido para mantener su hegemonía en Guerrero, un estado clave para la agenda nacional del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Fuente: Eluniversal