El plan para desarmar a Hamás podría no funcionar, pero representa una inusual esperanza para Gaza. La idea es que, a medida que Hamás entregue sus armas, Israel se retire del 70% de Gaza que ocupa. La vida en Gaza es catastrófica para más de dos millones de civiles palestinos que sobreviven en condiciones desesperadas. La mayoría de sus hogares y medios de subsistencia han sido destruidos por Israel. Según el Ministerio de Salud de Gaza, Israel ha matado a más de 70.000 palestinos durante la guerra y a más de 1.000 adicionales desde el alto el fuego de octubre de 2025. Unicef afirma que, desde el 7 de octubre de 2023, Israel ha matado a más de 20.000 niños, entre ellos al menos 1.000 bebés que figuran entre los muertos y heridos. Gran parte de Gaza está reducida a escombros. La presión sobre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, es grande, ya que enfrenta presiones tanto a nivel nacional como internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también tiene elecciones en el horizonte y necesita una victoria en Gaza. Hamás está sometido a una fuerte presión, ya que muchos de sus dirigentes y combatientes han muerto a manos de Israel. La organización está tratando de reconstruir su apoyo de base. El éxito del plan depende de cuestiones más amplias, como las elecciones generales en Israel y las presiones internacionales. Solo un acuerdo gradual, paso a paso, que comience con medidas pequeñas y vaya generando confianza, tiene posibilidades de funcionar.
Fuente: Bbc