En la ciudad de Dowagiac, Michigan, un centro de datos ha convertido la vida de un vecindario en una pesadilla. La instalación, dedicada a la minería de criptomonedas y actualmente en proceso de reconversión, ha estado emitiendo un zumbido agudo durante las 24 horas desde 2024. Los vecinos, como Lindy Valenzuela y el matrimonio formado por Marjorie y Billy Finn, aseguran que el ruido es insoportable y les ha cambiado la vida. Valenzuela describe el sonido como ‘una aspiradora en tu salón con el filtro atascado, emitiendo un silbido agudo’. Los Finn no pueden abrir las ventanas como solían hacerlo, y Valenzuela cuenta que permanecer unos minutos en el exterior puede acabar provocándole dolor de cabeza. La ciudad de Dowagiac aprobó una ordenanza sobre ruido industrial en marzo de 2026, y la empresa responsable, Hyperscale Data, ha sido sancionada por incumplirla. La empresa ha anunciado planes para invertir 100 millones de dólares en la expansión de la computación para inteligencia artificial y robótica avanzada, pero los vecinos siguen sufriendo las consecuencias del ruido. La empresa ha ofrecido comprar las casas de quienes no puedan disfrutar de ellas, pero para los afectados, esa alternativa no resuelve lo que esas viviendas representan. El caso muestra cómo una infraestructura informática puede hacerse muy física cuando se instala junto a viviendas y funciona de manera continua. Los centros de datos sostienen servicios que usamos a diario, pero también pueden aumentar la demanda de electricidad y agua, la ocupación de suelo y, en determinados casos, el ruido que soporta el entorno.
https://www.youtube.com/watch?v=9wDr2dec474
Fuente: Xataka