La ciudad ucraniana de Odesa, conocida como la ‘perla del Mar Negro’, se ha convertido en un destino turístico de lujo, a pesar de estar en medio de la guerra con Rusia. Los precios son altos, pero la gente sigue visitando las playas y disfrutando de la vida nocturna. Sin embargo, el peligro es constante, con bombardeos diarios y sirenas que suenan varias veces al día. La ciudad ha sufrido graves daños, especialmente en la zona del puerto, y cada día mueren personas por los ataques de Rusia. A pesar de todo, la gente sigue viviendo su vida, y los músicos callejeros siguen tocando en el centro de la ciudad. La importancia de Odesa radica en su valor simbólico, ya que es un centro cultural multiétnico y un importante núcleo turístico y de transporte. La ciudad sigue teniendo fuertes raíces rusas, pero muchos de sus habitantes están decididos a dejar atrás el pasado imperial de Rusia y a promover el uso del ucraniano. La Ley de Descolonización de 2023 ha ordenado eliminar cualquier nombre de calle, monumento o inscripción que pueda vincularse con el pasado imperial de Rusia. La resistencia a Rusia es fuerte en Odesa, y muchos de sus habitantes están decididos a mantener su legado como puerto multicultural abierto al mundo.
Fuente: Bbc