El director de Rosatom, Alexéi Lijachiov, acusó este domingo a Ucrania de intensificar sus ataques contra Energodar, localidad que alberga la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa. Según el ejecutivo ruso, desde la primavera de 2024 la frecuencia de los bombardeos y el uso de drones ha crecido de forma notable, coincidiendo con la campaña electoral en la Federación Rusa. Lijachiov afirmó que el objetivo de Kiev sería desestabilizar el proceso de votación y sembrar temor entre la población local, aunque señaló que la estrategia habría tenido el efecto contrario. El portavoz de la compañía energética también lamentó la muerte de una persona como consecuencia de los últimos ataques, sin ofrecer mayores detalles sobre la víctima.
En los últimos días, la zona de Energodar ha sido escenario de varios incidentes nocturnos en los que drones sobrevolaron la ciudad, lanzando explosivos improvisados y disparando advertencias sonoras. Las autoridades locales reportaron daños en infraestructuras civiles y cortes de energía, aunque la central nuclear mantuvo sus protocolos de seguridad sin interrupciones. Rosatom aseguró que sus sistemas de defensa antiaérea y de protección nuclear siguen operando con normalidad, descartando cualquier riesgo de fuga radiactiva.
El contexto de estos hechos se enmarca en la campaña electoral rusa que se celebra del 18 al 20 de septiembre, en la que se elegirán los 450 escaños de la Duma Estatal y numerosos cargos regionales. La administración de Vladimir Putin ha resaltado la importancia de la participación ciudadana y ha denunciado cualquier intento de interferencia externa. En respuesta, los funcionarios de Kiev han justificado sus acciones como parte de una estrategia de presión para acelerar la salida de tropas rusas de territorio ucraniano.
Expertos en seguridad internacional advierten que el aumento de ataques cerca de instalaciones nucleares eleva el riesgo de escaladas no deseadas. Aunque la central de Zaporiyia cuenta con múltiples capas de protección, la proximidad de los combates podría complicar las labores de mantenimiento y vigilancia. Además, la percepción de vulnerabilidad puede influir en la opinión pública tanto en Rusia como en el exterior, generando tensiones diplomáticas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha prometido reforzar la defensa aérea en la región y ha solicitado a las autoridades locales que intensifiquen las medidas de evacuación y alerta. Mientras tanto, organizaciones humanitarias piden a ambas partes que respeten los derechos de los civiles y eviten el uso de áreas pobladas como campos de batalla.
En conclusión, el reclamo de Rosatom subraya una escalada de violencia que coincide con un momento crítico para la política interna rusa. La combinación de elecciones, presión militar y la proximidad de una instalación nuclear de gran relevancia mundial crea un escenario complejo que será observado de cerca por la comunidad internacional.
Fuente: RT Español