El pasado 19 de septiembre, fecha que conmemora el devastador sismo de 7.7 grados que sacudió a Veracruz en 2017, las autoridades estatales organizaron un simulacro de gran escala. Veintiséis inmuebles, entre escuelas, hospitales y edificios públicos, activaron sus protocolos de emergencia para evaluar la capacidad de respuesta ante un temblor de magnitud similar.\n\nLos ejercicios incluyeron la evacuación ordenada de cientos de usuarios, el despliegue de equipos de rescate y la verificación de sistemas estructurales. Cada punto de prueba contó con la presencia de inspectores de Protección Civil, que anotaron tiempos de evacuación, fallas en señalizaciones y la efectividad de los planes de contingencia.
Los resultados preliminares indican que, aunque la mayoría de los edificios cumplieron con los tiempos recomendados, persisten debilidades en la señalización de rutas de escape y en la capacitación de personal de apoyo.\n\nEl simulacro forma parte del Programa de Resiliencia Sísmica 2026, una iniciativa conjunta entre la Secretaría de Gobernación, la Universidad Veracruzana y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El objetivo es crear una cultura de prevención que reduzca el número de víctimas en futuros eventos sísmicos, especialmente en zonas vulnerables donde la infraestructura aún muestra signos de envejecimiento.\n\nEn paralelo, otras ciudades del estado enfrentan retos relacionados con el clima extremo. Las lluvias intensas de los últimos meses han puesto a prueba obras de infraestructura, obligando a constructores a buscar materiales y técnicas más resistentes.
En Xalapa, Coatepec y Emiliano Zapata se reportaron cinco accidentes automovilísticos en pocas horas, algunos vinculados a deslizamientos de tierra y a la falta de señalización adecuada.\n\nMientras tanto, el Campus de Salud de la Universidad Veracruzana fue desalojado temporalmente como parte del Segundo Simulacro Nacional 2026, con la participación de más de 600 estudiantes de carreras de la salud. La medida buscó evaluar la coordinación entre instituciones académicas y servicios de emergencia, reforzando la importancia de la colaboración interinstitucional.\n\nAutoridades locales también anunciaron la construcción de una nueva subestación de bomberos en el barrio El Castillo, una respuesta a la creciente demanda de recursos de emergencia en la zona. La obra, que se financiará con recursos federales y estatales, busca mejorar la capacidad de respuesta ante incendios y rescates en un contexto de mayor vulnerabilidad climática.\n\nEn conclusión, el simulacro sísmico del 19 de septiembre no solo sirve como recordatorio de la fragilidad ante la naturaleza, sino que también evidencia los avances y los retos pendientes en la gestión de riesgos en Veracruz.
La combinación de ejercicios de emergencia, inversiones en infraestructura y la participación ciudadana son esenciales para mitigar el impacto de futuros desastres naturales.
Fuente: Diario de Xalapa