San José de Iturbide, Guanajuato. Un operativo judicial en la comunidad La Fragua reveló un enorme centro de almacenamiento de combustible ilegal, donde se hallaron aproximadamente 59 millones de litros de hidrocarburos, entre diésel, gasolina regular y premium. La acción, liderada por el Ministerio Público Federal y la Secretaría de Seguridad y Paz del Estado, contó con el apoyo de peritos especializados y autoridades estatales, quienes aseguraron diez tanques, tres unidades de carga y varios contenedores, además de la documentación vinculada al delito.
El cateo se realizó tras una investigación que apuntaba a la posible participación de organizaciones criminales en el almacenamiento y distribución clandestina de combustible, una práctica conocida como “huachicol” que afecta gravemente la economía y la seguridad pública. Las autoridades señalaron que el volumen encontrado supera con creces los decomisos habituales, lo que obliga a mantener bajo vigilancia estricta los procesos de medición, identificación y manipulación del material para evitar derrames, incendios o cualquier otro riesgo ambiental.
Según el comunicado oficial, el inmueble, los vehículos, los contenedores y la documentación quedaron bajo custodia del Ministerio Público Federal, que continuará con las investigaciones y ordenará los dictámenes periciales necesarios para determinar la cantidad exacta, la procedencia y la legalidad del combustible incautado. La fiscalía federal será la encargada de perseguir a los presuntos responsables y de desmantelar la red de transporte que permitía mover el producto a través de aduanas y rutas clandestinas.
Este decomiso se suma a otros operativos de gran magnitud realizados en los últimos meses. En julio de 2025, fuerzas de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y la Marina, en coordinación con Pemex, incautaron 129 carrotanques con más de 15 millones de litros de combustible en Coahuila. Asimismo, en Altamira se reportó la captura de entre 10 y 20 millones de litros de diésel, junto a cientos de contenedores y camiones.
Los casos revelan una red de empresas mexicanas y extranjeras que, según la investigación, habrían facilitado el traslado, el paso por aduanas y el almacenamiento ilegal del combustible. Entre los implicados se encuentran firmas como Lambrucar, Ingemar, Belar Fuels e Industriales Fundentes, cuyos directivos enfrentan cargos por conspiración y lavado de dinero.
Las autoridades reiteran que la lucha contra el huachicol seguirá siendo una prioridad, pues el delito no solo genera pérdidas millonarias al erario, sino que también pone en riesgo la vida de la población y el medio ambiente. Se espera que los resultados de las pericias permitan esclarecer la magnitud del crimen y fortalecer los mecanismos de control en el sector energético mexicano.
Fuente: Eluniversal