En la zona de demostración del Apple Park, cientos de visitantes hicieron lo mismo: abrieron el iPhone Duo, lo giraron bajo la luz del techo y buscaron el pliegue. El gesto, aunque sutil al tacto, reveló la primera gran diferencia del dispositivo: su capacidad para adoptar múltiples posturas. Al probarlo en distintas posiciones – medio abierto sobre la mesa, apoyado como un librito, en una mano mientras se anotaba, o tumbado como una mini‑televisión – comprendí que el Duo no es solo un teléfono, es una herramienta de productividad adaptable.
Desde su lanzamiento en 2007, el iPhone ha mantenido una única forma de uso: vertical, en la mano y a dos palmos de la cara. La pantalla ha crecido, los marcos desaparecido, el notch se transformó en isla dinámica y el conector cambió, pero la postura siguió siendo la misma. Otros dispositivos, como laptops o iPads, permiten ángulos y orientaciones distintas; el iPhone, hasta ahora, se mantuvo rígido. El Duo rompe esa anomalía al ofrecer seis posturas diferentes, ninguna de ellas una función específica, sino una manera natural de interactuar con el contenido.
El punto de inflexión se percibe al abrir la app de Netflix. En modo cerrado, el contenido se muestra en la pantalla exterior; al abrirlo, la película pasa sin interrupciones a la pantalla interior, manteniendo la proporción 1:1,4 tanto dentro como fuera. Esta continuidad elimina los recortes y hace que la experiencia sea fluida, demostrando que la pantalla, no el contenido, se adapta al formato. Apple ha reconstruido iOS para que el modo apaisado sirva al consumo de vídeo, mientras que el modo cuadrado favorece la productividad.
Comparado con los plegables de Samsung, que ofrecen varias generaciones y opciones, Apple apuesta por una única geometría: una proporción cuadrada para trabajo y una apaisada para ocio. El acabado nanotexturizado, heredado del Pro Display XDR, reduce reflejos y disimula el pliegue, indicando que el dispositivo está pensado para largas jornadas de uso, tanto en oficinas como en exteriores.
Otro aspecto revelador es la autonomía: 44 horas de video en la pantalla exterior y 31 en la interior, cifras nunca antes destacadas por Apple. Al priorizar la reproducción de video, la compañía indica que espera que el Duo sea usado tanto para crear como para consumir contenido durante todo el día.
Finalmente, el diseño permite dejar el Duo sobre una mesa y usarlo sin manos, ideal para situaciones cotidianas – compras, transporte público o cocinar – donde solo una mano está disponible. La funda Folio con peana, vendida por 149 euros, refuerza esta visión de un móvil que se sostiene solo, adaptándose a la vida real de los usuarios.
Fuente: Xataka