La Fiscalía de Jalisco, en coordinación con la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, dio operativo a una finca en el municipio de Tecalitlán donde el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) operaba un “hospital” clandestino. La acción surgió tras la búsqueda de un joven de 20 años desaparecido en julio pasado en Tlaquepaque; la investigación vinculó su caso a posibles reclutamientos forzados y condujo a la zona sur del estado. Al ingresar al predio, los fiscales encontraron al joven buscado y a otras ocho personas privadas de su libertad, además de seis individuos que actuaban como guardias y supuestos encargados del centro de atención médica.
Los ocho rescatados tenían entre 16 y 43 años y provenían de distintas entidades como Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Jalisco. Dos de ellos utilizaban muletas y varios habían sido operados con clavos quirúrgicos para estabilizar lesiones graves. Según el fiscal Salvador González de los Santos, el lugar funcionaba como refugio para miembros del cártel que resultaban heridos en enfrentamientos o en actividades delictivas, recibiendo tratamientos especializados que sugieren la participación de personal médico local.
Las seis personas detenidas, cinco hombres y una mujer, tenían entre 21 y 48 años y eran originarias de Jalisco, Colima, Nayarit y Michoacán. La autoridad las puso a disposición de la jurisdicción competente, señalando cargos de trata de personas y desaparición forzada. El operativo también reveló indicios de que la finca albergaba un sistema de reclutamiento y retención de personal para el CJNG, lo que abre una nueva línea de investigación sobre la red de apoyo logístico del grupo.
Este hallazgo no es aislado. En 2020, en la comunidad de El Acíhuatl, Villa Purificación, se identificó otro centro de salud construido por el capo Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, para atender a su familia y a miembros del cártel. Ambas instalaciones evidencian la capacidad del CJNG para crear infraestructuras médicas clandestinas, lo que complica los esfuerzos de seguridad y de salud pública en la región.
Las autoridades trasladaron a los nueve liberados a Guadalajara para iniciar procesos de reintegración familiar y brindar atención médica. Mientras tanto, la Fiscalía continúa investigando quiénes suministraban los servicios de salud dentro del recinto, con el objetivo de desarticular la cadena de apoyo médico del crimen organizado.
El caso subraya la creciente sofisticación del CJNG en la gestión de sus recursos internos y plantea desafíos para las fuerzas de seguridad, que deberán enfrentar no solo la violencia armada, sino también la trata de personas y la creación de infraestructuras clandestinas que facilitan la operatividad del cártel.
Fuente: Eluniversal