Carlos Ulloa, actual director general de Birmex, ha llamado la atención por su declaración patrimonial, en la que revela la compra de dos departamentos de alto valor entre 2020 y 2023. El primero, adquirido el 24 de febrero de 2020 mientras era secretario particular de la entonces jefa de Gobierno de la CDMX, costó 7.45 millones de pesos y cuenta con 123 metros cuadrados. Tres años después, el 11 de diciembre de 2023, ya como secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, Ulloa pagó de contado 15 millones por un inmueble de 236 metros, de los cuales 181 son construcción, duplicando prácticamente el tamaño del anterior.
Estas adquisiciones generan interrogantes porque, según la propia declaración, el salario más alto que percibió en ese periodo fue de 100 mil pesos netos mensuales. Para cubrir el precio del segundo departamento, se requerirían ingresos mensuales superiores a 400 mil pesos, sin considerar gastos básicos como alimentación, ropa o transporte. La falta de información sobre la fuente exacta de los recursos ha alimentado sospechas de posible enriquecimiento ilícito, sobre todo en un contexto donde la entidad Birmex ha sido objeto de controversia por una fallida compra de medicamentos que implicó sobreprecios de 13 mil millones de pesos.
Además de los inmuebles, Ulloa reportó una herencia de joyas valorada en un millón de pesos recibida en mayo de 2019, y la compra de muebles y accesorios por 1.5 millones en 2018. En su declaración también aparecen cuatro cuentas bancarias en Santander, dos tarjetas de crédito y un adeudo mínimo de 13,051 pesos, pero sin detallar los saldos. Estos datos, aunque obligatorios, no esclarecen el origen del capital necesario para las operaciones inmobiliarias.
Otro punto relevante es el registro de 19 movimientos migratorios entre abril de 2022 y abril de 2025, que incluyen destinos como Nueva York, Miami, Londres, Montreal, Madrid, Roma y Medellín. Los viajes fueron realizados en aerolíneas como Aeroméxico, Copa Airlines y Viva Aerobus, y en varios casos la duración de la estancia fue corta, lo que sugiere viajes de placer o negocios de alto nivel.
Los críticos señalan que la combinación de patrimonios inflados y frecuentes desplazamientos internacionales podría constituir una señal de posibles conflictos de interés, dado el rol de Ulloa al frente de Birmex, una empresa estatal encargada de la adquisición y distribución de medicamentos. Organizaciones de la sociedad civil y la Fiscalía han pedido mayor transparencia y una auditoría exhaustiva para determinar si existen irregularidades.
Mientras tanto, el caso de Carlos Ulloa se suma a una serie de denuncias contra funcionarios públicos que, según la oposición, utilizan su posición para acumular riqueza personal. La presión política y mediática podría derivar en investigaciones formales, lo que pondría a prueba la integridad de la actual administración y su compromiso con la lucha contra la corrupción.
Fuente: Eluniversal