Dreame amplía su línea de dispositivos con la LEAPTIC Cube, su primera minicámara diseñada para creadores de contenido y viajeros. Con un peso de apenas 56 gramos y una fijación magnética, la cámara se adhiere a ropa o accesorios sin resultar invasiva, lo que permite grabar en primera persona sin usar las manos.
La Cube destaca por su capacidad de grabación en 8K a 30 fps y en 4K a 60 fps con HDR, además de ofrecer 4K a 120 fps para cámara lenta. Sus fotos de 50 megapíxeles y su ultra gran angular de 155 grados garantizan imágenes nítidas y amplias, útiles para reencuadrar en postproducción sin perder detalle. Estas especificaciones la sitúan como una opción competitiva frente a cámaras de acción tradicionales.
Una de las innovaciones más llamativas es la integración de inteligencia artificial. La cámara responde a comandos de voz para iniciar o detener la grabación y ajustar el enfoque mientras el usuario se desplaza. Asimismo, incorpora el sistema GyroSteady AI, que estabiliza la imagen en tiempo real, reduciendo el temblor típico de tomas en movimiento.
En cuanto a resistencia, la LEAPTIC Cube soporta inmersión hasta 10 metros sin necesidad de funda adicional, lo que la hace apta para deportes acuáticos y actividades bajo el agua. Su batería ofrece entre 110 y 210 minutos de autonomía, dependiendo de si se emplea el accesorio magnético que extiende la duración. La carga rápida lleva la batería al 80 % en apenas 19 minutos.
El dispositivo se comercializa con opciones de 64 o 128 GB de almacenamiento interno y cuenta con un puerto USB‑C para transferencia de datos. Su diseño compacto y ligero la convierte en una herramienta ideal para vloggers, deportistas y aventureros que requieren una cámara discreta pero potente.
Aunque la Cube sobresale en portabilidad y calidad de imagen, no es la mejor opción para quienes buscan una autonomía prolongada o prefieren la ergonomía de una cámara convencional. En esos casos, modelos como la DJI Osmo Action 4 o la GoPro Hero 12 siguen siendo alternativas viables.
Fuente: xataka