Una empresa emergente de la Comunidad Valenciana ha conseguido una ronda Serie B de 125 millones de dólares, liderada por Maverick Silicon y Light Street Capital, con la participación de Nvidia, Bosch Ventures y el Consejo Europeo de Innovación. iPronics, nacida en 2019 como spin‑off de la Universitat Politècnica de València, se especializa en conmutación óptica para centros de datos de inteligencia artificial, una capa de infraestructura que, aunque invisible, es esencial para que miles de chips trabajen de forma coordinada.
Los centros de datos de IA han crecido tanto que los fallos ahora se miden en minutos, no en horas o días. Daniel Pérez‑López, fundador y director técnico de iPronics, explicó que la prioridad es contar con una red resiliente que pueda “recablearse” automáticamente ante cualquier incidencia. La solución propuesta es el optical circuit switch (OCS), un sistema que utiliza rutas de luz para crear o reconfigurar conexiones internas sin depender de cables eléctricos tradicionales.
Google popularizó los OCS en sus propios superordenadores, demostrando que la tecnología permite adaptar el flujo de datos según la carga de trabajo o los fallos detectados. iPronics lleva esa idea a un formato más compacto y comercializable: su producto iPronics ONE es un conmutador óptico montado en rack, con control integrado y la capacidad de reconfigurar enlaces en tiempo real. Según Reuters, la compañía ha reducido el tamaño de los equipos hasta 20 veces, lo que permite alojar varios conmutadores en el mismo rack y optimizar el espacio físico de los centros.
El ecosistema fotónico español, impulsado por iniciativas como iTEAM y el apoyo del Consejo Europeo de Innovación, ha sido clave para el desarrollo de iPronics. La empresa ya había recibido fondos para crear chips fotónicos programables, y ahora la inversión de 125 millones refuerza la posición de España en la cadena europea de semiconductores. No se trata solo de capital, sino de validar que la investigación local puede traducirse en productos competitivos a nivel global.
Con 177 millones de dólares captados en total, iPronics busca acelerar la adopción de su tecnología en datacenters de todo el mundo. La apuesta es que, al ofrecer una solución más pequeña, eficiente y reconfigurable, los operadores de IA reduzcan costos operativos y mejoren la disponibilidad de sus sistemas, un factor crítico para aplicaciones que demandan alta disponibilidad.
Aunque iPronics no fabrica los chips que hacen titulares, su contribución a la infraestructura de IA es estratégica. La inversión muestra que los inversores internacionales confían en la capacidad de la innovación española para abordar retos de alta complejidad, colocando a la región valenciana en el mapa de la tecnología de redes ópticas para la inteligencia artificial.
Fuente: xataka