La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, solicitó este lunes que se aclare la reunión celebrada el 24 de agosto en el restaurante Magazzino, en la colonia Condesa de la Ciudad de México. En el encuentro estuvieron presentes los hermanos Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, exjefe de la Ayudantía de la Presidencia Daniel Asaf y tres empresarios de alto perfil: José Cuervo, Juan Domingo Beckmann y Mauricio Garduño. La oposición acusa que la junta habría servido para intercambiar favores y “traficar” contratos del gobierno, mientras que el Ejecutivo defiende la normalidad de la reunión.
Los legisladores de la Cámara de Diputados, en su mayoría del PAN y del PRI, pidieron que cada participante explique públicamente los motivos del cónclave y que el pueblo conozca los detalles. “Es una exigencia nacional de transparencia, rendición de cuentas y probidad”, reiteró López Rabadán en entrevista con EL UNIVERSAL. Asimismo, recordó que la Fiscalía General de la República (FGR) es la autoridad competente para determinar si existió delito y, de ser así, iniciar la investigación correspondiente.
Por su parte, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), calificó el escándalo como “políticamente normal” y señaló que la FGR debe decidir si hay pruebas de conductas indebidas. “Imagínese que todo el que se reúne sea investigado; no somos Ministerio Público”, argumentó, intentando contener la presión mediática y evitar que el caso se convierta en un proceso judicial prematuro.
El diputado del PAN Federico Döring, sin reservas, aseguró que el cónclave confirma un “modus operandi” para el tráfico de contratos. Döring criticó también el consumo de una botella de vino cuyo precio superó los 20,000 pesos, catalogando a los hermanos López Beltrán como “los juniors del bienestar” que supuestamente usan su influencia para beneficiar a empresarios y desviar recursos públicos.
Desde el PRI, la senadora Carolina Viggiano Austria describió la reunión como una muestra de cinismo y arrogancia. Según Viggiano, las imágenes del cónclave demuestran que los hermanos “padrotean” a los empresarios y que el presunto esquema de repartición de negocios se mantiene bajo la sombra del poder. Añorve Baños, coordinador del PRI en el Senado, añadió que la ausencia del empresario Amílcar Olán, quien ha gestionado obras multimillonarias, evidencia la exclusividad del círculo.
El debate político se intensifica mientras la FGR no ha emitido pronunciamiento oficial. La oposición mantiene la presión para que se abra una investigación exhaustiva y se esclarezca si los contactos entre los hijos del expresidente y los empresarios constituyen un delito de corrupción o simplemente una reunión de networking. El caso seguirá siendo foco de controversia en el Congreso y en los medios, en medio de un clima de creciente desconfianza ciudadana hacia la clase política.
Fuente: Eluniversal