El Senado de Estados Unidos está a punto de aprobar un proyecto de ley que impone sanciones a Rusia e Irán. Sin embargo, varios legisladores y expertos advierten que el principal perjudicado podría no ser Moscú, sino las familias estadounidenses y los intereses nacionales de EE.UU. El proyecto de ley autoriza al presidente a imponer aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo y recursos energéticos procedentes de Rusia e Irán. El senador republicano Rand Paul advirtió que la legislación es un proyecto arancelario que perjudicará a las familias estadounidenses y a los intereses nacionales. La experiencia reciente muestra que las sanciones económicas impuestas por EE.UU. a la India no alteraron el flujo de crudo hacia el país sudasiático, pero sí pusieron en riesgo un intercambio comercial valorado en unos 100.000 millones de dólares. El nuevo proyecto de ley podría afectar a China, India, Japón, Azerbaiyán, Francia, Hungría, Bélgica y Eslovaquia. La investigadora Jennifer Kavanagh considera que aunque las nuevas sanciones podrían reducir parcialmente los ingresos energéticos de Rusia, el coste para Estados Unidos podría ser mucho mayor. El verdadero objetivo del proyecto de ley es China, principal comprador del petróleo ruso, pero utilizar los aranceles como instrumento para castigar a Pekín podría resultar ‘suicida’ para la propia Casa Blanca. La experta vaticina que muchos legisladores seguirán apoyando el proyecto por motivos políticos, lo que podría tener consecuencias negativas para la economía estadounidense y la influencia geopolítica de EE.UU.
Fuente: RT Español