El Ejército y la Policía de Nepal intensificaron este sábado (29 de agosto de 2026) los operativos de rescate en más de once proyectos hidroeléctricos que quedaron incomunicados después de la fuerte riada del miércoles 26 de agosto, la cual inundó la cuenca del río Trishuli. Según estimaciones oficiales, alrededor de 933 trabajadores podrían estar atrapados bajo escombros y lodo, sin que se tenga información clara de su paradero.
Desde la madrugada de hoy, los equipos de rescate se concentran en abrir la entrada del túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, considerado el punto crítico donde se presume que se encuentran la mayor cantidad de personas. Las condiciones climáticas adversas, con lluvias intermitentes y terrenos inestables, dificultan la labor de los socorristas, que deben remover capas de lodo y rocas para lograr un acceso seguro.
Un contingente conjunto de 82 efectivos, compuesto por 62 soldados del Ejército de Nepal y 20 miembros de la Fuerza de Policía Armada y la Policía de Nepal, trabaja sin descanso. Los operarios emplean maquinaria pesada y herramientas manuales para despejar el túnel, mientras los equipos de búsqueda utilizan perros entrenados y equipos de detección de sonido para localizar posibles víctimas.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) informó que el número de desaparecidos en el lado nepalí del valle del Himalaya ha aumentado a 2,426, cifra que incluye a los trabajadores de los complejos eléctricos que son esenciales para el suministro energético del país. Esta catástrofe ha puesto de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura hidroeléctrica en zonas de alta montaña.
Frente a la magnitud del desastre, un equipo especializado de rescate de la India llegó a la zona de Trishuli. Los especialistas realizaron inspecciones aéreas con helicópteros sobre las áreas de Chilime y Langtang, y se integrarán a las operaciones terrestres en los túneles, riberas y pueblos afectados, aportando experiencia y equipos adicionales.
Hasta el momento, más de 350 personas, incluidos operarios y residentes, han sido evacuadas con vida gracias a los esfuerzos combinados de rescate aéreo y terrestre. Sin embargo, la angustia de los familiares crece con cada hora que pasa, y las autoridades locales siguen solicitando apoyo internacional para alcanzar los puntos más aislados y completar la búsqueda de los desaparecidos.
Fuente: Dw