Las monjas inversoras que presionan a gigantes tecnológicos y bancarios para proteger la creación de Dios. La hermana Susan Francois, junto con sus compañeras monjas de la congregación de las Hermanas de San José de la Paz, son accionistas activistas que invierten en compañías y utilizan su posición para presionar a las grandes empresas a fin de que aborden temas como el cambio climático, los derechos territoriales de los pueblos indígenas y la justicia racial. En un caso reciente, intentaron que la junta directiva del gigante tecnológico Palantir atendiera sus inquietudes sobre el uso de software de inteligencia artificial para rastrear y seleccionar migrantes con fines de detención y deportación. A pesar de que solo obtuvieron el 13% de los votos, la hermana Susan considera una victoria el hecho de que el 56% de los accionistas estuvieran de acuerdo con ellas. Las monjas también han cuestionado a Citigroup por su financiación de proyectos de combustibles fósiles en la cuenca amazónica y han presionado a la empresa para que aborde la discriminación de género. La hermana Susan insiste en que el éxito radica en que se planteen las cuestiones y en que estas terminen siendo abordadas a nivel de los miembros del consejo de administración. Las monjas destinan los beneficios obtenidos de estas inversiones a la atención médica de las monjas ancianas y solo poseen una pequeña cantidad de acciones. La hermana Susan afirma que no están promoviendo partidos políticos, sino el valor de la creación de Dios y el derecho de todas las personas a los derechos humanos.
Fuente: Bbc