Grecia implementó un sistema de inteligencia artificial para vigilar el tráfico, pero el resultado no fue el esperado. Según un informe, el 90% de las multas generadas por el sistema fueron incorrectas. El sistema, que utiliza cámaras con inteligencia artificial, generó 5.500 registros, pero solo 400 fueron validados como correctos después de la revisión de la policía griega. El resto incluyó 1.300 casos atribuidos al uso del móvil y 3.800 por exceso de velocidad que fueron descartados. El problema radica en la capacidad del sistema para detectar infracciones dentro del vehículo, como el uso del cinturón o el móvil. La sombra, el color y el ángulo de la cámara pueden alterar la lectura y convertir una imagen dudosa en una supuesta infracción. El sistema griego prevé una cadena larga: las cámaras registran una posible infracción, la información pasa por una validación de la autoridad competente y solo después puede emitirse y notificarse digitalmente al ciudadano. Grecia tiene en fase piloto el Sistema Digital de Certificación de Infracciones de Tráfico, diseñado para sustituir las multas manuscritas por un proceso digital de registro y tramitación. Hasta el 30 de mayo de 2026, el nuevo mecanismo había generado 2.453 multas digitales, sobre las que se presentaron 420 alegaciones. La mayoría de los casos aceptados estaban relacionados con cuestiones técnicas o de procedimiento. El sistema tiene una revisión humana antes de que la multa llegue, pero eso no impide que después algunos conductores sigan recurriendo sanciones que ya habían pasado por ese circuito. Un experto en transporte explicó que el fallo no estaría tanto en las infracciones externas como en las que ocurren dentro del vehículo. El sistema de inteligencia artificial puede registrar con más fidelidad infracciones como saltarse un semáforo en rojo o circular por encima del límite de velocidad, pero detectar si alguien lleva el cinturón o usa el móvil depende de factores mucho más variables.
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