La pérdida de peso puede ser un proceso difícil y, a veces, puede llevar a la pérdida de volumen en zonas inesperadas del cuerpo. Para solucionar este problema, la industria de la belleza ha encontrado una solución inusual: un inyectable hecho de grasa de cadáveres. Este producto, llamado AlloClae, está diseñado para el contorno corporal y la corrección de tejidos blandos. La materia prima es grasa de cadáveres donados que, tras seguir un tratamiento aprobado por la agencia estadounidense del medicamento, está lista para aplicarse con una inyección.
El procedimiento se aplica en consulta y no requiere anestesia general. El fabricante de AlloClae, Tiger Aesthetics, ha reportado más de 2.000 pacientes tratados desde mayo de 2025.
La idea de utilizar grasa de cadáveres para rellenar no es nueva, pero AlloClae tiene una ventaja sobre otros productos: puede inyectar hasta 25 centímetros cúbicos, mientras que otros productos solo pueden inyectar tres centímetros cúbicos.
La tendencia de utilizar este tipo de productos se debe en parte a la popularidad de los fármacos GLP-1, como Ozempic, que pueden causar pérdida de volumen indeseada en algunas zonas del cuerpo.
Sin embargo, la utilización de grasa de cadáveres para fines estéticos plantea cuestiones éticas y legales. En Estados Unidos, la legislación sobre la donación de órganos y tejidos varía según el estado, lo que ha llevado a problemas legales para Tiger Aesthetics.
La empresa ha demandado al estado de Nueva York por bloquear la distribución de AlloClae, y busca nuevos bancos de tejido en otros estados para seguir creciendo.
La cuestión del consentimiento es fundamental en este tema, ya que los donantes de órganos y tejidos pueden no ser conscientes de que su tejido se utilizará para fines comerciales.
En resumen, la industria de la belleza ha encontrado una solución inusual para la pérdida de volumen después de la pérdida de peso, pero plantea cuestiones éticas y legales que deben ser abordadas.
Fuente: Xataka