Los expertos de SemiAnalysis consideran que DeepMind, el laboratorio de inteligencia artificial de Google, ha dejado de ser un laboratorio frontera en el campo de la IA. Esto se debe a la salida de figuras clave como Jeff Dean, Sanjay Ghemawat, Quoc Le y Oriol Vinyals, así como al alejamiento de Demis Hassabis de la gestión diaria.
La probabilidad de que Google logre un modelo de IA que compita con los mejores es cero, según SemiAnalysis. Gemini 3 Pro fue el pico de los modelos de Google, pero desde entonces ha habido una caída rápida.
El talento se les escapa y se convierte en cliente. Las salidas de expertos en aprendizaje por refuerzo son significativas, ya que estos fueron los que impulsaron el concepto de Transformers que dio lugar a los modelos de IA generativa.
La tesis más llamativa de SemiAnalysis es que el gran problema de Gemini no es la ausencia de capacidad de cómputo, sino cómo la están repartiendo. Más del 20% de todos los TPUs que se fabriquen de aquí a finales de 2027 irán directamente a Anthropic.
Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, lleva tiempo defendiendo que las TPU de Google deben ser la base de una infraestructura capaz de dar servicio a cualquier cliente, incluso si eso hace que Gemini tenga más y mejor competencia.
Los números cuadran, según SemiAnalysis, Gemini facturaba unos 12.000 millones de dólares de ingresos recurrentes anualizados en el segundo trimestre de 2026. Para finales de 2027 se proyectan más de 73.000 millones de dólares en infraestructura de IA para terceros y otros 120.000 millones en ventas de sus chips TPU.
Fuente: Xataka