La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, reveló el nombre de un exagente del FBI que contrató como consultor. Según audios dados a conocer, Ávila buscaba resolver el tema de la cancelación de su visa y detener posibles investigaciones en su contra. El exagente, Juan Sandoval, es un consultor con base en San Diego y cobró 300 mil dólares por sus asesorías.
La gobernadora ha declarado que cayó en una trampa tendida por su antecesor y enemigo político, Jaime Bonilla, y que los ‘agentes o intermediarios’ con los que habló eran impostores. Sin embargo, las capturas de pantalla de una conversación con uno de los ‘intermediarios’ muestran que Ávila preguntó si podía dar su teléfono a uno de sus asesores, mencionando a Sandoval. La gobernadora también admitió haberse reunido con agentes estadounidenses y haber recibido una propuesta para entregar una ‘proffer letter’, un acuerdo escrito en el que se comprometía a entregar información que las autoridades estadounidenses no usarían directamente en su contra.
Las reuniones entre Ávila y los agentes estadounidenses se llevaron a cabo en tres ocasiones, y según fuentes, la gobernadora no les ha dado la información que ellos quieren. La noticia ha generado controversia y ha puesto en duda la versión de los hechos presentada por la gobernadora.
Fuente: Eluniversal