La avispa oriental, originaria del sur de Asia, Oriente Medio y el norte de África, ha colonizado gran parte de Andalucía en apenas seis años. Esta especie invasora es conocida por su voraz apetito por abejas y otros insectos, lo que la convierte en una amenaza para la biodiversidad y la agricultura. La avispa oriental se caracteriza por su cuerpo rojizo y su cara amarilla, y puede medir entre 25 y 35 milímetros. Su expansión por Andalucía ha sido rápida, y ya se ha detectado en todas las provincias de la región. La Junta de Andalucía ha cifrado el crecimiento de los registros de esta especie en un 30% entre 2023 y 2024. Los expertos advierten que la depredación selectiva de los polinizadores puede tener un efecto en cascada sobre la agricultura y la apicultura, sectores económicos relevantes en la región. La detección temprana de las reinas fundadoras es esencial para evitar la formación de grandes colonias. La avispa oriental es una especie resistente y competitiva, capaz de adaptarse a nuevos ecosistemas y de lidiar con todo. Su ciclo biológico anual comienza con la aparición de reinas fundadoras en marzo, seguida de la aparición de obreras en junio y el fin del ciclo en noviembre. La colonia va creciendo hasta el verano y el otoño, que es cuando hay más avispas. La pregunta no es si la avispa oriental ha llegado para quedarse, sino hasta dónde puede llegar. La expansión de esta especie invasora es un auténtico problema ecológico y económico, y es importante tomar medidas para controlar su crecimiento y mitigar sus efectos.
Fuente: xataka