Marx Arriaga, exdirector general de Materiales Educativos de la SEP, lanzó una fuerte crítica contra la Secretaría de Educación Pública por los acuerdos firmados con la UNESCO. En dos publicaciones de la red social X, el exfuncionario acusó a la dependencia de “regalar nuestra soberanía educativa” y calificó a sus dirigentes de “migajeros y agachones”. Según Arriaga, la Carta de Intención suscrita con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura busca impulsar una cultura digital, pero él sostiene que los intereses de la UNESCO están lejos de la educación mexicana.
El polémico documento, anunciado por el titular de la SEP, Mario Delgado, y la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez, tiene como objetivo promover el uso de dispositivos digitales sin afectar el desarrollo integral de los estudiantes. Arriaga, sin embargo, interpretó la iniciativa como una maniobra para someter la educación a los grandes capitales mundiales. En sus mensajes, citó que “al blanco barbado de ojos azules no se le debe aceptar ni un vaso con agua”, aludiendo a una supuesta agenda extranjera que, según él, busca esclavizar la enseñanza mexicana.
Además, el exfuncionario señaló que los resultados de la prueba PISA serán utilizados como excusa para justificar decisiones que, a su juicio, subordinan la educación a intereses empresariales. Arriaga advirtió que la SEP empleará esos datos para “entregarnos” a los grandes conglomerados, formando una fuerza laboral obediente a las transnacionales. Esta acusación se inserta en un contexto de debate nacional sobre la Nueva Escuela Mexicana (NEM), proyecto curricular que busca fortalecer valores cívicos y el pensamiento crítico.
Arriaga también cuestionó la transparencia de la SEP, preguntando si sus dirigentes seguirán siendo “títeres” o defenderán la NEM. Sus críticas se dieron en medio de otras polémicas en la política educativa, como la renovación de la Línea 3 del Metro y la reciente sanción a funcionarios por actos de corrupción. La controversia pone de relieve la tensión entre la búsqueda de modernización tecnológica y la defensa de la autonomía educativa nacional.
Por su parte, la SEP no ha respondido oficialmente a los mensajes de Arriaga, pero ha reiterado que los acuerdos con la UNESCO buscan fortalecer la educación digital y preservar el pensamiento crítico. Mientras tanto, la discusión se traslada a la esfera pública, donde expertos y organizaciones de la sociedad civil analizan los posibles impactos de la colaboración internacional en la política educativa mexicana.
En los próximos días se esperan más declaraciones de ambos bandos y posibles reacciones del Congreso, que podría revisar la Carta de Intención para asegurar que los intereses nacionales no queden vulnerados por acuerdos externos.
Fuente: Eluniversal