El MacBook Neo, lanzado por Apple hace medio año con el chip A18 Pro, se posicionó como el portátil más barato de la marca, ofreciendo aluminio, pantalla de 500 nits y un diseño cuidado. Sus 8 GB de RAM y 256 GB de SSD fueron suficientes para captar a estudiantes y usuarios que buscan calidad sin gastar mucho, aunque su precio inicial de 699 euros en España subió a 799 euros, reduciendo la ventaja competitiva. Desde entonces, la comunidad tecnológica ha observado cómo los fabricantes de Windows intentan replicar esa fórmula, combinando buen acabado, precio accesible y rendimiento aceptable.
En la reciente IFA 2026, Dell presentó una comparativa directa entre su XPS 13 y el Neo, señalando que ambos parten de precios similares en EE. UU., alrededor de 699 dólares. Sin embargo, en el mercado español el XPS 13 comienza en 948,99 euros, con un procesador Core i5‑320, 8 GB de RAM y 256 GB de SSD, mientras que el Neo sigue costando 799 euros. Acer, por su parte, lanzó el Swift Air 14 con un precio base de 1.199 euros, ofreciendo 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento, lo que lo sitúa por encima del Neo tanto en costo como en especificaciones.
Lenovo intentó cerrar la brecha con el IdeaPad Vibe, anunciado a partir de 799 euros y disponible en siete colores. Equipado con procesadores Snapdragon X o Ryzen AI 400, el Vibe busca combinar ligereza (1,15 kg) y diseño premium, apuntando al mismo público estudiantil que el Neo. Dell también mostró el nuevo 14S, pensado para jóvenes y estudiantes, con chasis de aluminio y múltiples opciones de color, aunque todavía no se ha revelado su precio final.
En el segmento de bajo costo, la marca china Chuwi demostró que es posible bajar de los 500 euros. Su UniBook se oferta en 449 euros y el NeoBook en preventa a 409 euros, pero ambos sacrifican calidad de pantalla (300 nits y 59 % sRGB) y un trackpad menos robusto. Estas concesiones ponen de relieve el reto de ofrecer un portátil barato sin perder la experiencia de uso que caracteriza al Neo.
El contexto macroeconómico complica la competencia: el alza de los precios de la memoria RAM y los SSD eleva los costes de producción, obligando a los fabricantes a equilibrar calidad y precio. Mientras Apple reportó 1,1 millones de unidades enviadas en sus primeras semanas y sigue liderando el crecimiento de la línea Mac, Windows aún necesita demostrar que sus alternativas pueden mantenerse competitivas a largo plazo, no solo en especificaciones sino también en percepción de marca.
En conclusión, la IFA 2026 marcó el inicio de una carrera abierta donde Dell, Acer, Lenovo y Chuwi intentan crear la versión Windows del MacBook Neo. El verdadero desafío será mantener precios atractivos, acabados premium y un ecosistema de software que convenza a los compradores, antes de que la brecha de calidad vuelva a ampliarse.
Fuente: Xataka