La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, reiteró este miércoles 2 de septiembre en la conferencia mañanera que “todo se investiga” en torno al caso de Amílcar Olán, amigo cercano de Andy López Beltrán. Sheinbaum subrayó que las indagaciones deben sustentarse en evidencias científicas y no en rumores de medios o redes sociales. “No hay nada que no se investigue, pero tiene que basarse en pruebas, de lo contrario es lo que dice una revista o una página web”, afirmó la mandataria. La declaración se dio en respuesta a preguntas sobre la posible participación de la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de la Función Pública en la pesquisa.
El caso ganó notoriedad después de que EL UNIVERSAL revelara la existencia de JDBL y Compañía, S.A. de C.V., una sociedad creada en 2020 con domicilio en la Ciudad de México y vinculada a empresarios como Juan Domingo Beckmann y Mauricio Garduño González Elizondo. La empresa, cuyo objeto es invertir en puertos y suministro de combustible, habría sido utilizada para canalizar recursos a través de contratos gubernamentales. Documentos judiciales indican que la sociedad tiene una duración de 99 años y que Beckmann posee 99,999 acciones, mientras que Garduño es socio minoritario con una sola acción.
La controversia se intensificó cuando se difundieron videos del restaurante Magazzino, en la Condesa, donde Beckmann, Garduño y Andy López Beltrán se reunieron con el hijo del expresidente, Andrés Manuel López Beltrán. En la reunión, según los registros, se discutieron proyectos de inversión y posibles alianzas estratégicas, lo que ha despertado sospechas de un entramado de corrupción y contrabando de combustible. Las autoridades de la Fiscalía General de la República y el FBI de Estados Unidos ya están investigando una supuesta red de huachicol que operaría en puertos y aduanas de Tamaulipas.
Portacelis Gas and Oil, empresa de Jorge Amílcar Olán, también está bajo la lupa del Servicio de Administración Tributaria y la Secretaría de Hacienda por un adeudo de 834 millones de pesos. El SAT señala que la compañía tramitó 139 pedimentos fraudulentos de importación de combustibles, usando información falsa en los ferrotanques. Estas irregularidades alimentan la hipótesis de que la red de contrabando estaría vinculada al círculo cercano del hijo del expresidente, desviando recursos y subdeclarando hidrocarburos.
Sheinbaum aseguró que la Fiscalía informará sobre los avances de la investigación del presunto contrabando de combustible y que, de contar con información de Hacienda, la Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno también intervendrá. La presidenta enfatizó que tanto la investigación administrativa como la penal se llevarán a cabo sin interferencias externas.
Mientras tanto, la opinión pública sigue atenta a los posibles vínculos entre empresarios, funcionarios y familiares del expresidente, en un contexto donde la lucha contra la corrupción y el huachicol se ha convertido en una prioridad del gobierno actual. Los próximos días podrían revelar más documentos y testimonios que clarifiquen la magnitud de la red investigada.
Fuente: Eluniversal