Una violenta noche de madrugada sacudió a la comunidad de Trenton, Nueva Jersey, cuando un tiroteo masivo estalló durante una reunión vecinal al aire libre. Según informó la cadena NBC, alrededor de 150 vecinos se habían congregado para una parrillada cuando, sin previo aviso, se escucharon los primeros disparos. Testigos describen el caos: personas corriendo, gritos y el sonido de varias armas de fuego que resonaron en la zona residencial. La policía llegó al lugar minutos después, encontrando a varias víctimas en el suelo y a los servicios de emergencia atendiendo a los heridos.
Las autoridades confirmaron que dos personas fallecieron en el acto y otras nueve resultaron hospitalizadas con heridas de diversa gravedad. Los fallecidos fueron identificados como residentes locales que habían asistido al evento familiar. Los heridos, entre ellos niños y adultos, fueron trasladados a hospitales cercanos, donde se les brinda atención médica especializada. Hasta el momento, la policía no ha revelado un móvil claro del ataque ni la identidad del autor, aunque se investiga la posibilidad de un conflicto personal o un tiroteo indiscriminado.
Los vecinos que asistieron al evento relataron que la atmósfera era de camaradería y celebración antes de que estallara la violencia. “Estábamos disfrutando de la comida y la música, y de repente todo se volvió un infierno”, comentó una testigo que prefirió mantenerse anónima. La comunidad, conocida por su ambiente tranquilo, quedó profundamente impactada por la magnitud del hecho, que ha reavivado el debate sobre la seguridad pública y el control de armas en Estados Unidos.
El alcalde de Trenton, en una rueda de prensa, condenó enérgicamente el acto y anunció la colaboración total con las autoridades federales para esclarecer los hechos. Además, prometió reforzar la presencia policial en eventos comunitarios y revisar los protocolos de seguridad en espacios públicos. Organizaciones locales de derechos civiles también han pedido una revisión de la legislación sobre armas, argumentando que la proliferación de armas de fuego facilita este tipo de tragedias.
Mientras tanto, los servicios de salud locales están bajo presión para atender a los heridos, y se ha activado una línea de apoyo psicológico para los familiares afectados. La comunidad religiosa y organizaciones de voluntariado se han movilizado para ofrecer asistencia y consuelo a las víctimas. Este episodio ha generado una ola de solidaridad, pero también de temor entre los residentes, que ahora exigen respuestas y medidas preventivas.
El caso sigue bajo investigación y la policía ha pedido a cualquier persona que posea información sobre el tiroteo que se presente. La falta de un móvil claro y la ausencia de testigos que hayan visto al agresor directamente complican la labor de los investigadores. Se espera que en los próximos días se publiquen más detalles que ayuden a esclarecer los motivos detrás de este trágico suceso.
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Fuente: RT Español