Fernando Cerimedo, el abogado argentino que ha asesorado a figuras de la derecha en Argentina, Honduras, Brasil y ahora a Bolivia, emitió una carta desde la cárcel de Palmasola en la que desvincula su nombre de los escándalos que persiguen al presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira. En el documento, el consultor afirma que nunca tuvo autorización para representar a la familia presidencial y que los rumores y acusaciones carecen de fundamento. La misiva, difundida por su defensa, busca limpiar la imagen del mandatario ante una crisis política que se agudiza por los vínculos con Cerimedo.
Cerimedo enfrenta tres procesos judiciales en Bolivia: un presunto intento de feminicidio contra la abogada Nadia Beller, cargos de enriquecimiento ilícito y supuestos nexos con el narcotráfico. Beller, quien sobrevivió a un atentado que ella atribuye a órdenes del consultor, declaró que Cerimedo la amenazó porque conocía sus denuncias de corrupción que involucrarían también a la primera dama, María Elena Urquidi Barbery. Estas acusaciones han encendido el debate sobre la influencia de asesores externos en la política regional.
El presidente Rodrigo Paz, quien reconoció que Cerimedo fue su asesor durante la campaña, intentó minimizar su papel en el gobierno, alegando que nunca existió un contrato formal ni una relación laboral directa. Paz también defendió la honorabilidad de su esposa, diciendo que ella ha sido intachable y que las críticas son parte de una ofensiva política de la oposición. La defensa de Cerimedo, sin embargo, sostiene que se trata de una maniobra para desestabilizar al gobierno.
En la carta, el consultor reiteró que nunca actuó en nombre de nadie ni tomó decisiones en representación de la familia presidencial. Además, calificó las acusaciones de “mentiras y difamaciones infundadas”, y prometió que pronto se esclarecerán los hechos. Esta postura se produce después de que surgieran evidencias de granjas de bots, grabaciones y chats que vinculan a Cerimedo con campañas de desinformación dirigidas a líderes de la derecha latinoamericana.
El caso ha captado la atención internacional, pues muestra cómo asesores políticos pueden estar involucrados en delitos graves y cómo sus redes transnacionales pueden impactar la estabilidad de gobiernos. Las autoridades bolivianas continúan con la investigación mientras la opinión pública espera respuestas claras sobre la magnitud de la supuesta trama.
Mientras tanto, la defensa de Cerimedo sigue difundiendo su versión de los hechos, esperando que la justicia determine su responsabilidad y que la figura del presidente Paz pueda superar la crisis que amenaza su gobierno.
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Fuente: RT Español