Anthropic, la startup de inteligencia artificial fundada por ex‑ejecutivos de OpenAI, ha incorporado en sus entrevistas de “cultura” una pregunta que no tiene que ver con código ni con experiencia técnica, sino con la disposición del candidato a aceptar que la empresa pueda frenar su desarrollo por motivos de seguridad. La cuestión, según reporta Axios, consiste en preguntar al aspirante cómo reaccionaría si, por decidir no crear IA peligrosa, la acción de la compañía se desploma a cero. La intención es medir la alineación del candidato con la misión de la empresa, más que su capacidad para entrenar modelos.
Los candidatos son entrevistados por empleados de la propia área técnica, no por recursos humanos, lo que hace que la pregunta tenga mayor peso. Un aspirante que pidió anonimato recordó haber escuchado: “¿Qué harías si tus acciones valen nada porque decidimos no construir algo que pueda ser peligroso?” Algunos la interpretan literalmente como la caída del valor de mercado; otros la ven como un dilema entre seguridad y rentabilidad. En la plataforma Blind, un usuario confesó haber respondido que no estaría contento, que quiere hacer las cosas bien pero también necesita un negocio viable, lo que no pareció agradar al entrevistador.
Este enfoque surge en un contexto de creciente presión ética sobre la IA. Anthropic se ha destacado por rechazar contratos que implican usos sin restricciones, como un acuerdo reciente con el Ejército de EE. UU., y por limitar el acceso a su modelo más potente, Mythos, en el ámbito de ciberseguridad. En su sitio de empleo la palabra “misión” aparece repetidamente, reforzando la idea de que la empresa prioriza la responsabilidad sobre la rentabilidad.
En cuanto a compensación, Anthropic ofrece salarios competitivos pero sin espacio para negociaciones. En un sector donde los investigadores pueden recibir paquetes millonarios, la política de no regatear resulta llamativa. Algunos candidatos invierten miles de dólares en entrenadores y simulaciones de entrevistas para asegurarse un puesto que, según la fundadora de Interviewing.io, puede traducirse en un aumento de hasta 200,000 dólares anuales.
El CEO Dario Amodei, quien ha prometido donar el 80 % de su fortuna, está preparando la salida a bolsa de la empresa. La pregunta sobre la acción a cero se hace antes de que los candidatos firmen contratos, lo que sugiere que Anthropic busca asegurarse de que sus futuros empleados estén dispuestos a sacrificar posibles ganancias por la seguridad de la IA.
En definitiva, la entrevista de Anthropic no evalúa solo habilidades técnicas, sino la disposición del candidato a aceptar que su riqueza personal pueda desaparecer por una decisión ética. La respuesta que mejor puntúa parece ser la que abraza la misión de la empresa, mientras que la sinceridad cruda puede costar una oportunidad laboral.
Fuente: xataka