Samsung ha reconocido que la escasez de chips de memoria no solo no va a remitir a corto plazo, sino que va a agravarse. En su conferencia de resultados del segundo trimestre, el vicepresidente ejecutivo del negocio de memorias de Samsung, Jaejune Kim, fue tajante ante los analistas: la escasez de suministro empeorará el año próximo y se prolongará durante el siguiente. La compañía fabrica buena parte de los chips de memoria que utilizan nuestros ordenadores, teléfonos móviles y servidores, y asume que este problema no tiene visos de solución inmediata.
Los acuerdos de suministro a largo plazo firmados con las cinco mayores empresas de centros de datos del mundo tendrán una duración mínima de cinco años y cubrirán entre el 60% y el 70% de su capacidad total. Esto significa que la capacidad no comprometida por estos contratos no empezará a liberarse de una forma significativa hasta pasado ese periodo. Se perfila 2029 como el año en el que la oferta podría por fin acercarse a la demanda real.
Sin embargo, no se espera que los precios desplomen hasta los niveles previos a la crisis. La demanda estructuralmente más alta por la memoria de alto ancho de banda (HBM) que exige la inteligencia artificial (IA) perpetuará una demanda más alta que la de hace apenas tres años. Cuando la capacidad de fabricación logre igualar a la demanda, los precios desciendan a un nivel inferior al actual, pero sin llegar a rozar las cifras que se daban por normales antes de la crisis de las memorias.
La capacidad de fabricación seguirá copada por la memoria de alto ancho de banda (HBM) que exige la inteligencia artificial (IA). Los precios se normalizarán, pero no volverán a los niveles previos a la crisis. La escasez de chips de memoria seguirá siendo un problema en el futuro próximo.
Samsung está trabajando en nuevas fábricas para aumentar la capacidad de fabricación, pero esto no solucionará el problema a corto plazo. Los usuarios tendrán que esperar hasta 2029 para ver una normalización de los precios.
Fuente: Xataka