La IA es bastante impopular entre los ciudadanos estadounidenses. Según una encuesta reciente, la mayoría cree que va a suponer un impacto negativo en la sociedad. Un ejemplo concreto es el caso de un centro de datos de Meta en Cheyenne, Wyoming, que ha sido cerrado por contaminar el agua con bacterias potencialmente mortales. La bacteria Cupriavidus gilardii se detectó de forma casual durante pruebas rutinarias de contaminación fecal en el alcantarillado público. Las autoridades han prohibido a todos los centros de datos verter residuos a la red de agua potable. La investigación ha llevado a las autoridades a clausurar las instalaciones y cortar el vertido inmediatamente. Meta ha afirmado que dejó de verter aguas residuales industriales y comenzó a transportarlas fuera de las instalaciones. Sin embargo, el sistema de alcantarillado donde se localizó la bacteria va a una planta donde se tratan aguas residuales que después son reutilizadas en espacios públicos. La popularidad de los centros de datos en EEUU no parece que vaya a mejorar pronto. La bacteria Cupriavidus gilardii es un patógeno oportunista que rara vez infecta a humanos, pero que si lo hace puede llegar a causar la muerte. Hasta la fecha se han conocido siete casos de muerte causada por esta bacteria. Los centros de datos están bajo escrutinio por su impacto en el medio ambiente. La contaminación del agua es solo uno de los problemas que plantean. La energía que consumen y el ruido que generan también son motivo de preocupación. Es importante que las empresas que operan centros de datos tomen medidas para minimizar su impacto en el medio ambiente.
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