Desde hace tiempo, no es una imagen completamente extraña ver a alguien en festivales o conciertos con AirPods. No están escuchando música, sino usándolos a modo de tapones para amortiguar el ruido. La tendencia se ha extendido hasta tal punto que Apple ha catalogado la tendencia con documentación técnica. Los AirPods Pro 2 tienen una función de Protección Auditiva activa que puede atenuar el ruido entre 11 y 29 decibelios. El modo Adaptativo mezcla Cancelación y Transparencia según el entorno, y hay un modo aún más específico que detecta el umbral de 85 dB y comprime todo lo que lo supera. Esto significa que el sonido es cómodo y con buenos matices para bajo y percusión. Sin embargo, si el volumen supera consistentemente los 110-115 dB, incluso con 25-29 dB de atenuación, el usuario queda expuesto a la fatiga auditiva. La moda del tapón en conciertos ha cambiado, y ya no es solo para gente mayor o ingenieros de sonido. Los jóvenes millennials y de la Gen Z están usando tapones de alta fidelidad en conciertos, y los AirPods se han convertido en una opción popular. La diferencia técnica entre un tapón hi-fi y los AirPods es que un tapón atenúa acústicamente, mientras que los AirPods capturan el sonido exterior con micrófonos y lo procesan digitalmente. Esto significa que los AirPods no son una sustitución directa para los tapones hi-fi, pero pueden ser una opción útil para reducir el daño auditivo en conciertos.
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