Un equipo de investigadores ha descubierto que Rusia ha desplegado una sofisticada red de satélites con el objetivo de interferir con el sistema de navegación GPS en Europa. Los satélites rusos, parte de la constelación militar Edinaya Kosmicheskaya Sistema (EKS), han estado emitiendo pulsos de alta potencia que afectan a la banda L1 de GPS, causando interferencias de varios segundos en la cobertura GPS en Europa. Los investigadores, liderados por el profesor Todd Humphreys de la Universidad de Texas en Austin, recolectaron y analizaron datos públicos de estaciones de recepción de navegación y lograron identificar al satélite ruso Kosmos 256 como el responsable de las interferencias. El satélite forma parte de una constelación de seis satélites diseñados para detectar el lanzamiento de misiles intercontinentales y opera en órbitas elípticas que le permiten mantenerse a gran altura durante largos periodos de tiempo sobre el hemisferio norte. Los investigadores creen que Rusia puede estar ejecutando pruebas de calibración para comprobar la cobertura de sus sistemas de guerra electrónica desde el espacio sin provocar un gran incidente diplomático. También se sugiere que los pulsos cortos y potentes podrían ser mensajes de comunicación con fines militares, enviados a bases o submarinos rusos. La interferencia en el sistema GPS podría tener graves consecuencias para la navegación y la seguridad en Europa. Los expertos advierten que si Rusia ajusta sus transmisores, podría lanzar un ataque que neutralizaría la navegación GPS en todo el continente europeo. La investigación ha generado suspicacias sobre las intenciones de Rusia y ha planteado dudas sobre la seguridad de los sistemas de navegación en Europa.
[
]