Los empleados del turno matutino del Centro de Alta Especialidad (CAE) de Xalapa se congregaron frente a la institución este lunes para denunciar la crónica falta de medicamentos e insumos esenciales. La protesta, organizada por los representantes sindicales y los propios trabajadores, buscó visibilizar la precariedad con la que opera el centro, que atiende a miles de pacientes con enfermedades graves y crónicas. Los manifestantes portaron pancartas que exigían una respuesta inmediata del gobierno estatal y la reposición urgente de los fármacos que se encuentran en el listado de la Secretaría de Salud.
Durante la marcha, los participantes relataron casos concretos de pacientes que fueron reprogramados o atendidos sin el tratamiento adecuado por la falta de antibióticos, insulina y material de curación. “No podemos seguir trabajando bajo estas condiciones; la salud de la gente está en juego”, afirmó María López, delegada del sindicato de personal médico. La falta de insumos, según los funcionarios, se ha agravado en los últimos tres meses, coincidiendo con recortes presupuestarios y retrasos en la entrega de suministros federales.
El director del CAE, Dr. Carlos Méndez, reconoció la situación y aseguró que la administración está gestionando recursos a través de los canales correspondientes, pero admitió que la burocracia ha retrasado la llegada de los productos. “Estamos en contacto con la Secretaría de Salud y con la Oficina de Abasto, pero la solución no llega a tiempo y eso afecta a nuestros pacientes”, explicó. Aun así, los trabajadores demandan la creación de un fondo de emergencia que permita la compra directa de medicamentos críticos mientras se resuelven los trámites administrativos.
Las autoridades estatales, representadas por la subsecretaria de Salud, Gabriela Hernández, prometieron una revisión exhaustiva del inventario y la implementación de un plan de abastecimiento a corto plazo. Sin embargo, críticos de la gestión señalan que la falta de transparencia y la escasa rendición de cuentas han perpetuado la escasez en varios hospitales del estado. Organizaciones civiles y colectivos de derechos humanos se sumaron a la convocatoria, subrayando que la salud es un derecho constitucional que no puede ser vulnerado por problemas logísticos.
La protesta también contó con la presencia de pacientes y familiares que expresaron su frustración ante la imposibilidad de recibir tratamientos básicos. Uno de ellos, Juan Pérez, relató que su madre, con diabetes, tuvo que viajar a otra entidad para conseguir insulina, lo que implicó gastos inesperados y riesgos para su salud. Estas voces refuerzan la presión social sobre el gobierno para que tome medidas concretas y evite que situaciones similares se repitan.
En conclusión, la marcha del personal del CAE pone de relieve una crisis de abastecimiento que afecta directamente la calidad de la atención médica en Xalapa. La resolución de este problema requerirá no solo la agilización de los procesos de compra, sino también una política de salud que priorice la disponibilidad de insumos esenciales y garantice la transparencia en su gestión. Mientras tanto, los trabajadores permanecen en alerta, dispuestos a volver a las calles si no se observan avances sustanciales.
Fuente: Diario de Xalapa