El ministro del Interior de Italia y la alta dirigencia de la Policía Estatal visitaron la fábrica de Lamborghini en Sant’Agata Bolognese para recibir la entrega de un nuevo modelo adaptado a la fuerza pública. Se trata del Lamborghini “Temerario”, un superdeportivo híbrido de 920 caballos que, lejos de ser una herramienta para persecuciones, está destinado a transportar órganos, en especial riñones, a largas distancias con la mayor rapidez posible.
La colaboración entre la policía italiana y la casa de automóviles de lujo comenzó en 2004, cuando el primer Gallardo fue asignado a la Policía de Roma y, al año, a la de Bolonia. Desde entonces, la flota ha incluido versiones modificadas del Gallardo, el Huracán y, más recientemente, un Urus Performante que patrulló el Camino de Santiago. Todos estos vehículos fueron equipados con desfibriladores, neveras y sistemas de refrigeración para actuar como “superambulancias” que transportan órganos donados.
El riñón es el órgano que mejor se presta para el traslado terrestre, pues puede mantenerse viable hasta 36 horas bajo hipotermia simple, según el Centro Nacional de Trasplantes italiano. Ese margen permite que un Lamborghini, capaz de alcanzar los 343 km/h, cubra trayectos de cientos de kilómetros en la mitad del tiempo que requeriría un coche convencional. En 2022, dos riñones fueron trasladados de Roma a Padua en un Huracán, recorriendo 500 km en tres horas, liberando helicópteros para emergencias más críticas.
El nuevo Temerario sustituye al Huracán y presenta cambios significativos bajo el capó: un motor V8 biturbo de 4.0 litros y tres motores eléctricos que, combinados, entregan 920 CV y permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 2.7 segundos. La batería, de apenas 3.8 kWh, brinda un empuje extra de hasta diez kilómetros en modo eléctrico puro, similar a la filosofía del Lamborghini Revuelto.
Con un costo aproximado de 350,000 euros, el vehículo policial no solo representa una inversión en velocidad, sino también en vida humana. Hasta la fecha, la flota ha completado más de doscientas misiones de traslado de órganos con éxito, ahorrando minutos críticos que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Además de su función como superambulancia, los Lamborghini entregados a la policía sirven como herramienta educativa. Desde 2004, han participado en más de 1,500 charlas y actividades de concientización vial, reforzando la imagen de la fuerza pública y promoviendo la seguridad en las carreteras.
Fuente: xataka