Apple ha anunciado un aumento generalizado en los precios de todos los iPhone disponibles en su catálogo, desde los modelos de entrada hasta los recién presentados iPhone 18 Pro y el iPhone Duo plegable. La subida, que oscila entre 100 y 150 euros, afecta a versiones ya existentes como el iPhone 16, 17 y el Air, obligando a los compradores a desembolsar más dinero sin necesidad de optar por la gama alta. Este ajuste se produce justo después del evento del 9 de septiembre, donde la compañía mostró sus novedades y reorganizó su oferta, dejando claro que el encarecimiento no es una excepción aislada sino una tendencia en toda la línea.
El impacto es inmediato para el consumidor mexicano que visita la tienda en línea de Apple o una Apple Store local: el precio mínimo para adquirir un iPhone ha subido de forma notable. Incluso la versión básica del iPhone 17e, que antes era la opción más económica, ahora supera los precios anteriores en más de cien euros. La diferencia se amplía en configuraciones de mayor capacidad, donde el nuevo iPhone 18 Pro de 2 TB supera cualquier referencia previa, ya que su predecesor no ofrecía esa cantidad de almacenamiento.
Este movimiento no se explica únicamente por la introducción de un modelo plegable, el iPhone Duo, que crea una categoría propia sin comparables directos. Los analistas apuntan a la presión global sobre los componentes críticos, especialmente la memoria DRAM y NAND, cuya escasez y precios elevados se deben al auge de la inteligencia artificial y los centros de datos. La escasez de chips de memoria ha encarecido la fabricación de smartphones, y marcas como Xiaomi ya han admitido que sus márgenes se ven afectados por este fenómeno.
Aunque Apple no ha declarado explícitamente que la subida de precios responde a la escasez de componentes, el contexto industrial sugiere una correlación. La empresa, conocida por su estrategia de precios premium, parece trasladar el costo de los materiales a los usuarios finales para mantener sus márgenes de beneficio. Este ajuste también coincide con la tendencia de la industria a lanzar versiones con mayor capacidad de almacenamiento, lo que eleva el costo de producción.
Para los consumidores mexicanos, la decisión de comprar un iPhone ahora implica evaluar si la mejora tecnológica justifica el gasto adicional. Aquellos que buscaban una opción de bajo costo podrían verse obligados a considerar modelos de generaciones anteriores o buscar ofertas en el mercado de segunda mano. Mientras tanto, los usuarios que desean lo último en innovación deberán afrontar precios significativamente más altos.
En resumen, el alza de precios de Apple afecta a toda su gama de iPhone, reflejando tanto la presión sobre la cadena de suministro como la estrategia de la compañía de mantener su posición premium. Los compradores deberán sopesar sus necesidades frente a un bolsillo más ajustado, mientras la industria sigue lidiando con la escasez de componentes críticos.
Fuente: xataka