Un grupo de individuos armados con lo que testigos describieron como “diábolos” abrió fuego contra una unidad de Autotransportes Banderilla en la avenida Orizaba, cerca de la intersección con la avenida Xalapa, el pasado viernes en hora pico. El microbús, que transportaba a más de veinte pasajeros rumbo al centro de la ciudad, recibió varios proyectiles que impactaron la parte trasera del vehículo, obligando al conductor a frenar bruscamente. Como consecuencia, una mujer de 34 años, sentada en la fila trasera, resultó herida en la pierna y fue trasladada de inmediato al Hospital Regional de Alta Especialidad para recibir suturas y observación.
Según la Fiscalía del Estado, los agresores se posicionaron en la calzada lateral y dispararon varios proyectiles antes de huir. Las autoridades llegaron al sitio en cuestión de minutos, bloqueando la vía y desplegando unidades de la Policía Estatal y la Guardia Nacional. Se iniciaron labores de investigación que incluyeron la recolección de casquillos, imágenes de cámaras de vigilancia y la toma de testimonios de los pasajeros y transeúntes.
Hasta el momento, la Fiscalía no ha identificado a los responsables del ataque, aunque se sospecha que el hecho está ligado a una disputa entre grupos delictivos por el control de rutas de transporte público en la zona. La falta de claridad sobre los motivos del tiroteo ha generado incertidumbre entre los usuarios, que exigen mayor protección y patrullaje en corredores críticos de la ciudad.
Autotransportes Banderilla emitió un comunicado lamentando lo sucedido y prometiendo reforzar la seguridad a bordo de sus unidades. La empresa aseguró que colaborará estrechamente con la investigación y que implementará medidas como la instalación de cámaras internas y la contratación de guardias de seguridad privada en rutas de alto riesgo.
El alcalde de Xalapa, Carlos Gutiérrez, anunció que se revisarán los protocolos de seguridad en la avenida Orizaba y se asignarán recursos adicionales para la vigilancia de avenidas estratégicas. Además, programó una reunión con representantes de la empresa de transporte, autoridades estatales y líderes comunitarios para diseñar un plan de acción que garantice la tranquilidad de los usuarios.
El incidente ha reavivado el debate sobre la inseguridad en el transporte público de Veracruz y la necesidad de una estrategia integral que incluya mayor presencia policial, mejor iluminación de las vías y la coordinación entre autoridades locales y federales. Mientras tanto, los pasajeros continúan expresando su preocupación y exigen respuestas concretas a las autoridades.
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