Fausto Corrales Rodríguez, exdirector del Partido Sinaloense y cercano colaborador del exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda, fue detenido en la Ciudad de México bajo cargos de falsedad de declaraciones y encubrimiento. Las autoridades lo vinculan al homicidio del rector, ocurrido el 19 de agosto en una gasolinera de Culiacán, y al secuestro del narcotraficante conocido como “El Mayo”.\n\nSegún la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, Cuén fue asesinado tras un presunto intento de robo de vehículo en la estación de combustible, mientras que la Fiscalía General de la República calificó la versión como un montaje. Corrales habría acompañado al rector a la finca de Huertos del Pedregal y estuvo con él todo el día del crimen, participando en la supuesta trama del robo.\n\nEl caso se complica por la participación de Mauro Alberto Núñez, alias “Jando”, piloto de confianza de los Chapitos.
Detenido en febrero de 2025 en Culiacán y entregado a EE. UU. en agosto, Jando pilotó la aeronave que habría transportado a “El Mayo” fuera del país. Las autoridades mexicanas solicitan explicaciones al gobierno estadounidense sobre estos movimientos, aunque aún no se ha esclarecido el vínculo directo entre ambos acusados.\n\nCorrales, quien había mostrado apoyo a la candidatura de Adán Augusto López en 2023 y mantenía una cuenta activa en X, era considerado el brazo derecho de Cuén.
A pesar de la investigación, continuó asistiendo a sus labores en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) bajo escolta. Sin embargo, fuentes cercanas informaron que, desde junio, dejó de presentarse en la rectoría tras la amenaza de hombres armados a su familia, lo que sugiere un retiro forzoso.\n\nEl 23 de agosto, el semanario Ríodoce reportó que Corrales ya no se encontraba en Sinaloa y que su detención en la capital mexicana se dio en el marco de una investigación más amplia sobre el caso. La Fiscalía busca esclarecer si su participación fue como testigo, cómplice o simplemente como parte del círculo de confianza del rector asesinado.\n\nEste episodio se enmarca en una serie de incidentes que han sacudido la política y seguridad de Sinaloa, incluyendo la reciente renuncia de Rubén Rocha Moya como gobernador y la captura de operadores financieros vinculados a los Chapitos.
La resolución del caso podría abrir una ventana a los nexos entre el poder político local y los cárteles de droga, un tema que sigue generando preocupación a nivel nacional.\n\nMientras tanto, la población sinaloense sigue a la espera de respuestas concretas y de la garantía de que la justicia será imparcial, pese a la complejidad de los intereses involucrados.
Fuente: Eluniversal