El senador republicano Lindsey Graham, un estrecho aliado del presidente estadounidense Donald Trump, falleció a los 71 años. El legislador murió el sábado por la noche tras una ‘breve y repentina enfermedad’, según informó su oficina. Graham fue una de las voces más influyentes de Washington en materia de política exterior y abogó por intervenciones militares estadounidenses en el extranjero. El presidente Trump calificó a Graham de ‘verdadero patriota estadounidense’ al que ‘se echaría mucho de menos’. Graham había sido un crítico acérrimo de Trump, pero con el tiempo su tono hacia el presidente se suavizó. Votó en contra de la condena de Trump en el juicio político de 2021 y apoyó su candidatura en 2024. El senador también fue un firme defensor del suministro de armamento a Kyiv y de la imposición de sanciones contra Moscú. Su muerte se produce cuando otro senador republicano lleva semanas hospitalizado por una afección médica desconocida. Los republicanos tenían una mayoría de 53 escaños frente a los 47 de los demócratas en el Senado. La muerte de Graham genera incertidumbre sobre el control del Senado en las elecciones de fin de año. El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, tiene ahora la facultad de nombrar a un sustituto temporal de Graham hasta el final de su actual mandato en enero. El sucesor del legislador será elegido en las elecciones de medio término de noviembre.
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