Madrid se prepara para convertirse en la primera capital de la Unión Europea con coches sin conductor circulando por sus calles. Uber ha anunciado una alianza con la tecnológica china WeRide para operar en Madrid furgonetas eléctricas sensorizadas. La DGT se encarga de homologar y certificar técnicamente los vehículos, mientras que la Comunidad de Madrid gestiona autorizaciones, seguros y el reparto de licencias entre operadores. Waymo, filial de Alphabet, también ha registrado sociedades en Madrid y otros países europeos, pero aún no ha obtenido licencias VTC. Aunque todavía hay preguntas sin resolver, se espera que los primeros robotaxis de Uber comiencen a circular en Madrid a partir de noviembre. El servicio se pedirá desde la app de Uber y el coste es una incógnita aún. La experiencia en Estados Unidos deja dos advertencias claras: el vandalismo y los fallos técnicos. Pese a ello, Waymo defiende que sus coches sufren un 94% menos de accidentes graves o mortales que los conducidos por humanos. La compañía también menciona que sus coches tienen un 84% menos de siniestros con ciclistas o motoristas. El calendario apunta a que, a partir de noviembre, empezarán a verse por Madrid los primeros robotaxis de Uber, con conductor de seguridad al volante durante los primeros meses hasta que el servicio pase a ser totalmente autónomo. Los trayectos se pedirán desde la app de cada operador y el coste es una incógnita aún, pero se espera que sean más caros. Waymo todavía es un mar de dudas, pues tiene sociedad creada, pero aún le falta socio de flota para arrancar. Y en el fondo del tablero tenemos a Cabify y Bolt, que podrían sumarse más adelante con vehículos de las chinas Pony.ai o Baidu. La experiencia en Estados Unidos muestra que el vandalismo y los fallos técnicos son riesgos que ya conoce Waymo. En junio, manifestantes contra el ICE quemaron cinco vehículos de Waymo en Los Ángeles, cada uno valorado entre 150.000 y 200.000 euros, obligando a suspender el servicio en la ciudad. Además, Waymo tuvo que retirar primero 3.800 coches por entrar en carreteras inundadas y después 3.900 (el 97% de su flota) por un error de software que los llevaba a tramos de autopista en obras. Pese a estos riesgos, la compañía defiende que sus coches son más seguros que los conducidos por humanos. El futuro de los robotaxis en Madrid es emocionante, pero también plantea desafíos y riesgos que deben ser abordados. La ciudad se prepara para convertirse en un laboratorio para la innovación en movilidad autónoma, y los ciudadanos deben estar preparados para adaptarse a estos cambios.
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