En Bangkok, Tailandia, hay un restaurante llamado Wattana Panich que ha mantenido un caldo cocinándose durante más de 52 años. La sopa, conocida como neua tune, es un estofado de fideos, carne y verduras que se ha convertido en un reclamo gastronómico en todo el mundo. La familia que administra el restaurante ha mantenido viva la tradición durante tres generaciones, con una rutina espartana que implica cocinar el caldo a fuego lento durante el día y mantenerlo caliente durante la noche. La sopa se prepara sin seguir una receta en concreto, sino que se añaden ingredientes según el gusto de la familia. A pesar de los riesgos para la salud, no se han registrado casos de intoxicación alimentaria relacionados con el restaurante. La sopa perpetua es una tradición que se remonta a la Edad Media, y aunque no es única en el mundo, el caso de Wattana Panich es especialmente notable por su duración. Otros restaurantes, como el Otafuku en Japón, también mantienen caldos cocinándose durante largos periodos de tiempo. La familia de Wattana Panich asegura que el secreto de su sopa radica en la dedicación y el amor que le ponen, y que es una forma de conectar con su pasado y su cultura. El restaurante ha sido objeto de reportajes en todo el mundo y es un destino popular para los amantes de la gastronomía. La sopa de Wattana Panich es un ejemplo de cómo la tradición y la innovación pueden combinarse para crear algo verdaderamente único.
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